¿Cómo evaluar bajo estas circunstancias? Yo tampoco estoy segura

Ésta es la entrada 123 de este blog. La escribo en la semana en la que debo hacer la evaluación semestral (final) de mis alumnos, aún en medio de la cuarentena.

Me da vueltas la cabeza pensando en cuál es la forma adecuada de evaluar una enseñanza de emergencia. Pensé en dar un “paseo” por las técnicas de evaluación que existen, pero luego cambié de opinión; no es que me sobre tiempo esta semana para hacer eso.

Tampoco neuronas funcionales, todas están agotadas por el sobreesfuerzo.

Mejor dejo la pregunta en el aire, trataré de contestarla la próxima semana.

¿Cómo están evaluando ustedes?

Nuevamente gracias por la paciencia ante estas entradas tan caóticas, sigamos trabajando para que los niños y jóvenes sigan aprendiendo de esta forma emergente.

¡Hasta el siguiente miércoles!

Rebeca

PD: Quiero agradecer a estas páginas en las que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay y webresizer

¿A mayor perímetro mayor área?

Ésta es la entrada 121 de este blog. La cuarentena está lejos de terminar para el sistema escolar en nuestro estado y todos los profesores seguimos haciendo malabares para enseñar a distancia y mantener el resto de nuestras actividades al corriente.

No siempre podemos.

Hoy pretendía escribir unas reflexiones alrededor de la pregunta que titula esta entrada, pero no alcancé a redactarla con toda la información que quiero compartir, así que se me ocurrió dejarla por aquí para que piensen en ella de aquí al siguiente miércoles.

Por cierto, ¿le ven alguna relación con la conjetura de Goldbach?

¡Hasta el siguiente miércoles!

Rebeca

PD: Quiero agradecer a estas páginas en las que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay y webresizer

 

 

No, los profesores no nos estamos riendo de los papás, estamos viendo cómo sacar a nuestros alumnos adelante.

Ésta es la entrada 118 de este blog. Es 22 de abril del 2020 y en México seguimos salvando al mundo quedándonos en casa.

Y también en México (quizá en algunos lugares más) la gente piensa que los profesores estamos pasándola muy bien, mientras los papás sufren tratando de acompañar el aprendizaje de sus hijos.

No, no la estamos pasando bien. No estábamos acostumbrados a enseñar de esta manera y, aunque la tecnología lo facilita y es relativamente fácil de aprender a usarla, la didáctica a distancia es muy diferente a la didáctica presencial y no hubo tiempo para que profesores, papás y alumnos nos capacitáramos en ella. Nos toma mucho más tiempo y esfuerzo enseñar así.

Mis estudiantes son universitarios y aún así les está costando trabajo esta dinámica. Y mientras más pequeños son los alumnos, más complejo es para todos esto de la educación a distancia, papás incluidos.

Mis respetos para las mamás y papás que están intentando tele-trabajar a la par que acompañan a sus hijo pequeños a aprender; considero que la exigencia sobre ellos excede lo razonable. En mi caso, agradezco que mis hijos se responsabilicen casi por completo de todo lo relacionado con la escuela y, además, ayuden un poco con la casa.

Creo que estamos en una situación en la que debemos replantear aquello a lo que le damos prioridad: reconocer que lograremos aprendizajes inesperados, y que los esperados quizá no se logren, al menos no con la profundidad deseada.

Llegará el momento en que volvamos a las clases presenciales y corresponda regularizar. Los profesores, después del sobre-trabajo de enseñar a distancia, tendrán el sobre-trabajo de evaluar y nivelar. Agradecerán a aquellos papás que lograron mantener el aprendizaje de sus hijos y, espero, comprenderán a aquellos que no pudieron y ayudarán a esos niños pacientemente.

Esto está todavía lejos de terminar, pero confío en que saldremos adelante. Mi respeto y aprecio para todos los que están poniendo todo de su parte para que salgamos pronto y lo mejor posible de esta situación.

Por hoy la entrada será corta… necesito preparar mi clase de mañana.

Gracias por la comprensión.

¡Hasta el siguiente miércoles!

Rebeca

PD: Quiero agradecer a estas páginas en las que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay y webresizer

 

El dolor es inevitable, el sufrimiento es ¿opcional?

Ésta es la entrada 117 de este blog. 117 es múltiplo de 9, que es mi número favorito, así que toca publicar algo especial.

Hace tiempo comenzó un periodo complejo en mi vida, que aún continua, aunque diferente; por aquellas fechas escribí el texto que compartiré a continuación. La idea era que se publicara en otro medio, pero no fue posible, así que hoy, que estamos pasando por esta situación tan peculiar, decidí que es un buen momento para publicarlo aquí.

Lo compartiré casi como lo escribí originalmente, pero, para alinearlo con la idea general del blog agregaré aquí unas líneas:

Aprender matemáticas implica esfuerzo, puede doler, pero no tiene por qué ser un sufrimiento constante; está en las manos de papás y profesores ayudar a los niños para que no lo sea.

¡Ayudemos!

Leer más »