No, los profesores no nos estamos riendo de los papás, estamos viendo cómo sacar a nuestros alumnos adelante.

Ésta es la entrada 118 de este blog. Es 22 de abril del 2020 y en México seguimos salvando al mundo quedándonos en casa.

Y también en México (quizá en algunos lugares más) la gente piensa que los profesores estamos pasándola muy bien, mientras los papás sufren tratando de acompañar el aprendizaje de sus hijos.

No, no la estamos pasando bien. No estábamos acostumbrados a enseñar de esta manera y, aunque la tecnología lo facilita y es relativamente fácil de aprender a usarla, la didáctica a distancia es muy diferente a la didáctica presencial y no hubo tiempo para que profesores, papás y alumnos nos capacitáramos en ella. Nos toma mucho más tiempo y esfuerzo enseñar así.

Mis estudiantes son universitarios y aún así les está costando trabajo esta dinámica. Y mientras más pequeños son los alumnos, más complejo es para todos esto de la educación a distancia, papás incluidos.

Mis respetos para las mamás y papás que están intentando tele-trabajar a la par que acompañan a sus hijo pequeños a aprender; considero que la exigencia sobre ellos excede lo razonable. En mi caso, agradezco que mis hijos se responsabilicen casi por completo de todo lo relacionado con la escuela y, además, ayuden un poco con la casa.

Creo que estamos en una situación en la que debemos replantear aquello a lo que le damos prioridad: reconocer que lograremos aprendizajes inesperados, y que los esperados quizá no se logren, al menos no con la profundidad deseada.

Llegará el momento en que volvamos a las clases presenciales y corresponda regularizar. Los profesores, después del sobre-trabajo de enseñar a distancia, tendrán el sobre-trabajo de evaluar y nivelar. Agradecerán a aquellos papás que lograron mantener el aprendizaje de sus hijos y, espero, comprenderán a aquellos que no pudieron y ayudarán a esos niños pacientemente.

Esto está todavía lejos de terminar, pero confío en que saldremos adelante. Mi respeto y aprecio para todos los que están poniendo todo de su parte para que salgamos pronto y lo mejor posible de esta situación.

Por hoy la entrada será corta… necesito preparar mi clase de mañana.

Gracias por la comprensión.

¡Hasta el siguiente miércoles!

Rebeca

PD: Quiero agradecer a estas páginas en las que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay y webresizer

 

¿Clase de matemáticas o de desarrollo de habilidades socioemocionales? ¿A qué le damos prioridad?

Ésta es la entrada 105 de este blog. La última de su segundo año de vida, pues el 24 de enero de 2018 se publicó la primera de todas. ¡El blog está a dos días de cumplir dos años!

Quiero dedicar este texto a reflexionar sobre las prioridades que tenemos como docentes, que ayudamos a acomodar varias de las piezas del rompecabezas que es cada alumno que tenemos a nuestro cargo. Confío en que, al igual que hace dos semanas, estas reflexiones les inviten a comentar y se fomente un diálogo que nos enriquezca a todos.

Últimamente se escucha mucho el concepto “educación socioemocional” y se busca que se le dé prioridad en el salón de clase, pero ¿qué tan buena idea es hacer eso? Reflexionemos al respectoLeer más »

Cuando sea necesario, cambiemos los planes

Ésta es la entrada 97 del blog. Hoy tenía planeado publicar la segunda parte de la entrada sobre divisibilidad y los divisores. Ya tengo algo de avance, pero quiero completarlo más antes de publicarlo.

Entonces me puse a pensar en cuántas veces uno planea algo y al final no le es posible hacerlo así.  Eso incluye una clase.

Tener distintas herramientas disponibles puede ayudar a rescatar una clase que se desvió del plan inicial, ya sea ese mismo día dándole otro enfoque o al día siguiente viendo más temas en el tiempo disponible.

Confío en que las herramientas que comparto aquí les sirvan en esos casos.

Como siempre, gracias por leer, comentar y compartir.

¡Hasta el siguiente miércoles!

Rebeca

PD: Quiero agradecer a estas páginas en las que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay y webresizer

¿Enseñamos o acompañamos el aprendizaje? Algunas reflexiones

Ésta es la entrada 90 del blog. Como es un número múltiplo de 9, que me gusta por encima de los demás números (ver por qué aquí), la dedicaremos a un tema especial.

Hace tiempo empecé a cambiar mi forma de ver mi labor como profesora. Dejé de decir que “enseño matemáticas” y empecé a decir que “acompaño el aprendizaje de las matemáticas” de mis alumnos.

A continuación compartiré algunas reflexiones al respecto.

Esta entrada va dedicada a Daniela, de Uruguay, que me mostró que no conviene ser tajante en este tema. ¡Gracias!Leer más »