Así no se escribe un libro…

Ésta es la entrada 156 de este blog. Se publica momentos después de mandar el manuscrito de mi primer novela a las cuatro personas que amablemente fungirán como lectores cero. De antemano, muchísimas gracias a Rocío, Adriana, Daniela y Kike por eso.

Cuando nos preparamos para hacer algo, podemos encontrar consejos sobre cómo hacerlo en muchos lugares: cursos, libros, revistas, internet, expertos en el tema, amigos bienintencionados…

“Haz esto” / “No hagas aquello” / “Es indispensable tal cosa” / “Ni se te ocurra tal otra”

Abruma.

Así me he sentido mucha veces durante el proceso de escribir la novela.

Y hoy pensé en compartirles algo que me ayudó a sobrevivir: cuando me topaba con alguna sugerencia, trataba de entender su fundamento. Así podía decidir si la tomaba en cuenta o le podía dar la vuelta:

“Escribe mínimo x palabras al día” fue algo que nunca logré hacer, a pesar de intentarlo cuatro o cinco veces en los casi dos años y medio que llevo en esto. Lo cambié por “haz diario algo que avance el proyecto, ya sea escribir, leer libros de consulta o averiguar alguna información para resolver alguna situación que esté atorada”

Con la docencia… creo que con todo en la vida, conviene entender por qué nos sugieren lo que nos sugieren, para poder decidir con fundamento si hacemos caso o no.

Es por eso que trato de compartir las razones de todo lo que propongo.

Como cuando sugerí no usar el método mariposa para sumar dos fracciones porque afecta negativamente al enseñar a sumar tres fracciones (ver más aquí), o cuando sugerí tener cuidado con los ejercicios de cálculo mental porque podían afectar el respeto a la jerarquía de las operaciones matemáticas (ver más aquí).

Quizá si algún escritor de mucha experiencia se enterara de cómo trabajé, diría que “así no se escribe un libro”.

Bueno, él no lo escribiría así, pero de esa forma me funcionó a mí escribirlo.

Les deseo que este 2021 esté lleno de retos cumplidos, que sea un año en el que encuentren formas de acompañar el aprendizaje (ver más aquí) que les funcionen a ustedes.

Si tienen el cuidado de identificar los fundamentos de los consejos que siguen para cumplir sus retos (incluso del que está escrito en este párrafo), será más probable que lo logren.

¡Hasta el siguiente miércoles!

Rebeca

PD1: Aún no he logrado insertar en esta sección un botón que permita seguir el blog… lamento la molestia que implica ir a la página principal para hacerlo.

PD2: Quiero agradecer a estas páginas en las que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay y webresizer

Por causas de fuerza mayor, la pausa continúa…

Ésta es la entrada 155 de este blog. Una suma de eventos recientes me mantiene particularmente desconcentrada, así que sólo escribiré que hoy no escribiré.

Una disculpa.

¡Hasta el siguiente miércoles!

Rebeca

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En pausa

Ésta es la entrada 154 de este blog. El mundo está, en mayor o menor medida, en pausa en estos días previos al cambio de año. Aprovecharé para pausarme yo también.

¡Hasta el siguiente miércoles!

Rebeca

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Para estos días sin clases…

Ésta es la entrada 152 de este blog. El periodo vacacional está por empezar, así que me pareció apropiado redirigir esta entrada a una anterior sobre Matemáticas en vacaciones, en la que proponía algunas actividades (tomen en cuenta que fue escrita antes de la pandemia, así que no todo podrá hacerse en estos momentos).

Para quien vaya a estar en contacto con niños muy pequeños, puede aprovechar para prepararlos para que se enfrenten de una mejor manera a las matemáticas escolares (ojo, sólo prepararlos, no acelerarlos). Escribí tres entradas al respecto, que pueden consultar aquí: uno, dos y tres.

Para quien, en cambio, vaya a estar en contacto con adolescentes y jóvenes nacidos del 2000 en adelante, pueden aprovechar para tratar de entenderlos mejor leyendo lo que escribí sobre la Generación Centennial.

A cargar pila, descansar de las pantallas y prepararnos para el 2021.

¡Hasta el siguiente miércoles!

Rebeca

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150 semanas sin romper una ventana

Ésta es la entrada 150 de este blog. Para mí las entradas más especiales son las que son múltiplo de nueve (ver por qué aquí), sin embargo, admito que ciento cincuenta es un número que también amerita escribir algo diferente (además de que hoy es fecha nueve: 2/12/2020).

Será una breve reflexión sobre la interpretación que yo le doy a la teoría de las ventanas rotas y cómo me ha servido para publicar cada semana, por lo menos unos cuántos párrafos.

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Agridulce

Ésta es la entrada 149 de este blog. La escribo un día después de la última clase con mis alumnos de este semestre, a quienes conocí a principios de agosto. Ya sólo queda la evaluación final.

Pensando en qué escribir hoy, me di cuenta de que cerrar la última sesión del ciclo fue un momento agridulce.

Me alegra ya poder descansar de la tensión que es la enseñanza virtual.

Pero ya empecé a extrañarlos. Me entristece saber que no los volveré a tener como grupo. Ambos fueron muy buenos grupos. ¡Gracias por todo, chavos! Creo que, a pesar de todo, logramos conectar.

Es bueno que así sean las cosas, sería terrible que fueran agrias todo el tiempo, pero serían demasiado monótonas si fueran dulces todo el tiempo.

Busquemos que así también sean nuestras clases: gran esfuerzo una parte del tiempo, un poco más relajados otra parte, diversión otra…

Como esas golosinas que encabezan esta entrada.

Como la vida, que es un salón de clases gigantesco.

¡Hasta el siguiente miércoles!

Rebeca

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De abejas y girasoles

Ésta es la entrada 147 de este blog. La escribo dentro de un remolino de investigación sobre los patrones que podemos encontrar en la naturaleza, para una sesión de un curso que me pidieron dar (¡gracias, Serafín!).

Los hexágonos de los panales de las abejas y las espirales de semillas de los girasoles son mencionados frecuentemente con relación a este tema, pero hay mucho, mucho más.

Compartiré algunas ideas aquí en entradas futuras, hoy sólo dejaré este dato por aquí:

No, las abejas no hacen sus panales de forma hexagonal.

Los hacen redondos, que es la forma más sencilla de generar en la naturaleza

… y el calor los deforma a la configuración física más eficiente para recubrir un espacio: hexágonos.

Y me retiraré lentamente…

¡Hasta el siguiente miércoles!

Rebeca

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En caso de duda, vuelve al origen

Ésta es la entrada 146 de este blog. La escribo en semana de evaluación parcial de mis alumnos. No les fue tan bien como yo hubiera esperado, aunque en estos días nada es como esperaríamos.

Tristeando por eso y pensando en qué compartir, se me ocurrió una pequeña idea:

Cuando las enormes responsabilidades y los resultados poco halagadores nos abrumen, volvamos al origen:

¿Por qué decidimos ser docente?

Se me ocurre una interesante respuesta: “porque no sabíamos en lo que nos estábamos metiendo”.

Quizá, pero creo que todo lo pesado que puede ser se compensa con creces al ver la cara de un alumno cuando por fin entendió algo (cosa que con la virtualidad es mucho más difícil de experimentar… ¡cómo lo extraño, caray!).

Lo que ni la virtualidad puede quitarnos es la capacidad de influir positivamente en un montón de vidas, de maneras insospechadas.

Cuando la labor docente nos abrume… volvamos al origen y recordemos el enorme privilegio que representa.

¡Ánimo!

¡Hasta el siguiente miércoles!

Rebeca

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¿Cómo estoy buscando conectar y empatizar con mis alumnos?

Ésta es la entrada 144 de este blog. 144 es múltiplo de nueve, número que me gusta más que el resto (ver por qué aquí), por lo que toca escribir sobre algo especial.

Le quedan poco menos de seis semanas de clases a este semestre, así que creo que es un buen momento para compartir aquí lo que he hecho para intentar conectar y empatizar con mis alumnos bajo las peculiares circunstancias que estamos viviendo, por si a alguno de ustedes le sirve mi experiencia, ya sea para continuar o cerrar este periodo, o para abrir el siguiente, que todo indica que seguirá siendo especial.

La entrada va dedicada a mis dos grupos de alumnos actuales (en estricto orden alfabético):

Carola, Chava, Diana Laura, Diana, Gama, Gerardo, Isaac, Juan Pablo, Juanda, Karla, Locho, Manuel, Marco, Mariana, Miguel, Ochoa, Orellana, Paco, Pali, Pato, Rodrigo, Rojo y Sofía, del grupo FC10 y a Álvaro, Arturo, Chava, Christian, Coque, Ivana, Mariana, Mauro, Ramsés, Vivian y Xibille, del grupo FC11.

¡Muchas gracias por su paciencia, su entusiasmo, su apertura y sus ganas de aprender y sacar lo mejor de esta situación!

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