¡Que sea un gran 2026 para todos!

Esta es la entrada 415 de este blog.

Si sumamos 4 + 1 + 5 obtenemos 10.

Y si sumamos 2 + 0 + 2 + 6 ¡también obtenemos 10!

Este tipo de «juegos» mentales, buscando coincidencias y/o peculiaridades en los números que vamos encontrando puede parecer una simpleza, pero es una simpleza que nos hace trabajar la mente y alegrarnos al encontrar por ahí algo llamativo.

Como encontrar el listón más adecuado para envolver un regalo, o la imagen más «cúbica» para encabezar esta entrada.

O como encontrar dos palabras que riman con las cuales hacer una frase llamativa:

«Este inicio del veinte veintiséis,

deseo que todos muy alegres celebréis»

¡Hasta el próximo miércoles, primera entrada de 2026!

PD: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay.

¡Feliz Solsticio! ¡Feliz Navidad!

Esta es la entrada 414 de este blog. Es una entrada MUY especial, no solo porque es múltiplo de nueve (ver por qué me gusta tanto el nueve aquí), sino porque se publica en el último día nueve de este año nueve: (24/12/2025) en el que, además, se celebra en México y muchos otros países la Noche Buena, previa a la Navidad.

Todavía queda un miércoles más, y una entrada más, en este año, pero ya se siente en el ambiente que algunas personas van entrando en «modo reflexión», de cara a ver qué hicieron este año y qué les gustaría hacer el siguiente.

Esa reflexión suele ser un buen ejercicio, no solo al cierre de un año sino también al cierre de un ciclo escolar, un trimestre, una semana, un día… incluso al terminar una actividad matemática: ¿cómo fue la experiencia de realizar esta actividad? ¿qué puedo hacer mejor la siguiente vez? Sobre todo en aquellas que no nos hayan salido bien a la primera o que tardamos mucho en encontrar el camino.

Hacer las cosas bien, rápido y a la primera todo el tiempo puede tornarse aburrido, porque el reto y la emoción se diluyen.

Que cueste un poco de trabajo y encontrar espacios de mejora cada vez es mucho mejor.

Eso les deseo para el 2026: que esté lleno de metas y retos alcanzables, en los que vayan mejorando cada vez más su relación con las matemáticas.

¡Hasta el próximo miércoles, último día de este lindo año 2025!

PD: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay.

Usar números pequeños, manejables, «suaves»…

Esta es la entrada 413 de este blog. Quiero compartir una estrategia que estuve usando con una de las niñas a las que apoyo y que funcionó interesantemente bien:

La estuve acompañando mientras contestaba un problemario lleno de situaciones de todo tipo, que implicaban alguna de las cuatro operaciones básicas, regla de tres y otros enfoques, con números enteros, decimales y fraccionarios y datos innecesarios. Muy retador.

Cada nuevo problema era una aventura en la que inicialmente la niña veía los números y decía que se trataba de una… ¿multiplicación?… sin detenerse a leer el planteamiento.

Lo que hice con ella fue pedirle que dejara de ver esos números tan amenazadores que incluía el problema y pensara en números pequeños e «inofensivos» como 3 y 4 para entender el planteameinto del problema.

Así el siguiente problema:

Juan corre 5.61 km en la mañana y 6.32 km en la tarde, ¿cuántos km corre en total?

Se convertía en :

Juan corre 5 km en la mañana y 6 km en la tarde, ¿cuántos km corre en total?

Cuando después de una breve reflexión la niña me decía correctamente que 11, yo le preguntaba que cómo le había hecho. Muchas veces no podía decirme inmediatamente qué operación había hecho, como que no era tan consciente de qué proceso había seguido su mente para llegar a un resultado. Después de reflexionar un poco ya me decía que había sumado y, entonces, le pedía sumar los números originales.

Ella sonreía porque ya había entendido el problema y ya sabía cómo proceder. Fue necesario trabajar un poco en las estrategias aritméticas en sí, pero ya con la confianza de saber qué hacer fue sencillo.

Me lo imagino como si ella no pudiera manejar/equilibrar en su mente los números áridos o rasposos (decimales, fracciones), pero sí los números enteros pequeños, más «suaves». Y el lograr manejarlos/equilibrarlos como en la imagen que encabeza esta entrada le daba la confianza de hacerlo con los números reales del problema.

Esta es mi breve reflexión de hoy: ayuden a sus hijos y alumnos a entender los problemas usando números más pequeños y manejables antes de usar los que realmente trae el problema.

¡Hasta el próximo miércoles!

PD: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay.

Mochila ligera

Esta es la entrada 412 de este blog. Estamos en esas semanas del año en las que en los países que se celebra la Navidad todo empieza a ser un poco irregular. Eso incluye el apoyo que estoy tratando de ofrecer en los dos albergues a los que voy.

Hoy en particular las niñas estaban recibiendo visitas y regalos de bienhechores pero, aún así, un par se vinieron conmigo a que les ayudara con una tarea de matemáticas. Después de eso empezamos a practicar divisiones entre números de una cifra, que tampoco entendían muy bien. Empecé con ejercicios como los que venían en su cuaderno (45 entre 5) y poco a poco le fui subiendo el grado de dificultad.

Lo interesante es que una de ellas al principio estaba perdidísima:

3 entre 3 es 0

9 entre 6 es 3

O sea, restaba en vez de dividir.

Poco a poco fue entendiendo la estrategia de recorrer la tabla del divisor:

27 entre 4 es… lo más cercano es 6, porque con 7 se pasa. Entonces 27 entre 4 es 6 y sobran 3 y ya está bien porque 3 es menos que 4.

Al principio también le costaba retener que si 18 entre 3 ya había descubierto que era 6, entonces necesitaba hacer la multiplicación de 3 por 6 para escribirla y restar y ¡debía darle 18, no era necesario volver a calcular el resultado!

Lo más maravilloso es que se terminó el tiempo que yo planeaba estar ahí y esa niña seguía pidiéndome más y más divisiones.

Fue un hermoso regalo de Navidad, que una niña que no disfrutaba las matemáticas hasta hace unos meses hoy estuviera lo más motivada haciendo divisiones ¡por gusto! ¡disfrutando el reto! Me generó la sensación de que su mochila va a pesar mucho menos ahora que el cuaderno de matemáticas dejará de ser un lastre y se convertirá en algo que disfrutará llevar y usar.

(Lo sé, me hacen feliz cosas raras… cosa de docentes).

Ya casi se van de vacaciones y las volveré a ver en actividades matemáticas hasta enero… las voy a extrañar.

¡Hasta el próximo miércoles!

PD: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay.

¡Ya tengo voz!

Esta es la entrada 411 de este blog. Aunque sigo un poco enferma y con tos, ¡ya me puedo comunicar usando mi voz!

Esta semana empieza diciembre, todo lo académico empieza a perder espacios que le arrebata lo festivo… y está bien. Ya retomaremos en enero con nuevos bríos las actividades de aprendizaje intenso.

También esta semana es la FIL (Feria Internacional del Libro) Guadalajara. Ya la visité dos veces, me queda al menos una visita más. Disfruto mucho estar ahí, aunque no compre tantos libros como quisiera. De matemáticas solo llevo uno, sobre un tema que me parece importante y del que no tenía bibliografía: la discalculia (equivalente matemático de la dislexia para la lectura/escritura).

Apenas lo voy a leer, ya les compartiré qué detalles interesantes encuentro, confío en que fortalecerá mis estrategias de atención a la población vulnerable.

¡Hasta el próximo miércoles!

PD: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay.