Día mundial del libro

Esta es la entrada 327 de este blog. La escribo en un «día nueve», 24 / 04 / 2024. Lo llamo así porque la suma de todos los dígitos, reducida hasta quedar en uno solo, es 9: 2 + 4 + 0 + 4 + 2 + 0 + 2 + 4 = 18 -> 1 + 8 = 9. Y 9 es un número que me gusta por encima de todos los demás (ver por qué aquí).

Además, la escribo un día después de la celebración mundial del libro el 23 de abril, así que aprovecharé para recordar que en el primer año del blog escribí una entrada (ver aquí) mencionando 45 libros relacionados con matemáticas que tenía en ese momento. Era justo la entrada 45, una «entrada nueve» (4+5=9), así que todo está muy relacionado, como nos gusta a los que nos gustan los números.

Gracias a esa entrada me contactó Kike desde Perú, pues le interesaba agregar uno de mis libros a su colección. De entonces para acá han fluido dos paquetes de libros de Guadalajara, México a Lima, Perú y uno de allá para acá. Y también ha habido muchísimo diálogo matemático, tanto de didáctica como de curiosidades y recomendaciones de más libros que vamos encontrando.

Uno de los mejores regalos que este blog ha traído a mi vida ha sido la amistad de Kike, con quien puedo hablar de matemáticas como con nadie más. ¡Gracias por eso hasta Perú!

Kike fue uno de los principales lectores-revisores de mi novela de didáctica de las matemáticas básicas Akhiré y los dos pilares (disponible aquí)

282 semanas después hay muchos, muchos más de 45 libros de matemáticas en mis libreros, que me han servido para escribir este blog, esa novela y las que siguen, diseñar los talleres que doy… Lo que uno encuentra en internet es útil, pero un libro siempre será un libro.

¡Feliz día del libro (matemático y no matemático) para todos! (aunque sea con un día de atraso)

(El próximo año caerá en miércoles el día del libro, así que festejaremos con todavía más ganas… esto de que las fechas cambien de día de la semana cada año tiene sus ventajas, pueden ver lo que escribí sobre las matemáticas del calendario aquí).

¡Hasta el siguiente miércoles!

Rebeca

PD1: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay

Pensar dentro / fuera de la caja

Esta es la entrada 326 de este blog.

Quiero aprovecharla para una breve reflexión sobre las cajas.

O bueno, más bien sobre lo que implica creer que siempre es mejor «pensar fuera de la caja«.

La verdad es que no.

Muchas veces pensar dentro de la caja, es decir, tomando en cuenta ciertas limitaciones, es lo que toca, porque nuestra solución no puede salirse de los parámetros indicados.

Lo interesante está en detectar cuáles de esos parámetros realmente son inamovibles y cuáles no.

Y para eso practicar matemáticas es un excelente «gimnasio», pues los números nos permiten hacer unas cosas y otras no (nos limitan), al igual que las reglas matemáticas, que se han ido determinando conforme avanza esta ciencia.

Por ejemplo, no hay manera de construir un triángulo en dos dimensiones en el que la suma de los dos lados más pequeños sea menor que la del lado mayor. Imposible. Ahí ni cómo salirte de la caja.

Tampoco hay manera de restar 8 de 5 en los números naturales… pero aquí sí nos podemos salir de la caja y definir los números enteros, que pueden tener signo negativo y con ello llegamos a -3 como respuesta.

A veces nos quedamos dentro, a veces nos salimos de la caja, con tal de solucionar aquello que enfrentamos. Identificar las partes de la caja que son flexibles es parte del reto para lograr la solución. Se puede practicar con matemáticas, y luego aplicarlo en la vida.

¡Hasta el siguiente miércoles!

Rebeca

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Eclipse y matemáticas

Esta es la entrada 325 de este blog. La escribo en la semana en la que hubo un eclipse solar del 90% que pasó por mi ciudad este lunes. La vez anterior que había ocurrido algo así fue en 1991 y la siguiente será en 2052, así que fue algo muy relevante de experimentar. Me tocó vivir el anterior, pero realmente no sé si viviré para el siguiente, por lo que aproveché la oportunidad de ver este.

¿Cómo se sabía con tanta exactitud que ocurriría antier y que el punto más oscuro y frío sería a las 12:09 en Guadalajara, Jalisco?

Con matemáticas.

No soy partidaria de la frase «las matemáticas están en todas partes», porque siento que abruma más que tranquilizar (puede pensarse: «si están en todas partes y no les entiendo, ¿qué me espera?»)

Pero sí soy partidaria de agradecer que haya personas que le dediquen tiempo a aprovechar las matemáticas para hacer cálculos que nos permitan prepararnos, conseguir unos lentes apropiados, reservar tiempo en la agenda y… disfrutar una coincidencia de cuerpos celestes que ocurre con muy poca frecuencia.

Confío en que poco a poco vayamos encontrando buenas estrategias para mejorar la relación de nuestros hijos y alumnos con las matemáticas, para que cada vez haya más personas buscando formas de aprovecharlas para beneficio de los demás.

Antes de cerrar les comparto un video sobre el tema, de la página de Curiosamente.

¡Hasta el siguiente miércoles!

Rebeca

PD1: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay

Trabajo de equipo

Esta es la entrada 324 de este blog. 324 es múltiplo de 9, el número que más me gusta de todos (ver por qué aquí). Cada nueve entradas publico una que sea un poco más especial que el resto.

Hoy quiero hacer una breve reflexión sobre el aprendizaje de las matemáticas:

Es un trabajo de equipo.

Cuando participas en una olimpiada matemática sí estás compitiendo contra los demás. Cuando te están evaluando, regularmente tu profesor necesita saber qué puedes contestar por ti solo.

El resto del tiempo navegar por las matemáticas es algo que se hace en equipo de una u otra manera.

Incluso los investigadores más «solitarios» se basan en los trabajos de los matemáticos que los precedieron. Aunque no estén en persona, sus ideas están en papel.

Un estudiante aprende gracias a que, por ejemplo, alguien generó un programa de estudio, alguien más diseñó unos libros y materiales, su profesor y/o sus papás le explican algunas cosas y sus compañeros y/o hermanos le explican otras más (en su propio idioma). El momento «ajá» puede llegar cuando se esté enfrentando solo a un ejercicio, pero será el cúmulo de todo lo experimentado previamente, tanto solo como en compañía.

Así también un profesor puede lograr más si trabaja en equipo con otros docentes de su mismo centro o de otros centros para encontrar mejores maneras de hacer su trabajo.

Y yo hago equipo de alguna manera con todos los que me leen, aportando ideas y recibiendo aportaciones a través de sus comentarios.

Creo que es algo que necesitamos transmitir más conscientemente a nuestros hijos y alumnos, haciéndolo realidad: «no estás solo, un montón de gente atrás y alrededor de ti haremos lo posible porque te lleves mejor con las matemáticas».

¡Gracias por formar parte de este equipo!

¡Hasta el siguiente miércoles!

Rebeca

PD1: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay