El peso del promedio de los datos

Esta es la entrada 433 de este blog. Por esta vez, una de las poquísimas que ha pasado, se publica en un día que no es miércoles. Si se revisa la información hacia atrás y se obtiene el promedio de día de la semana en el que se publica, era miércoles y seguirá siendo miércoles, este pequeño dato distinto no afectará de manera importante.

Ayer recogí las calificaciones de mi hija y estuve pensando justamente en promedios. Si llevas cinco calificaciones de 9 seguidas y de pronto obtienes un 8, tu promedio solo baja a 8.83, sigue siendo muy cercano a 9.

En cambio si llevas cinco calificaciones de 8 seguidas y de pronto logras un 9, tu promedio solo sube a 8.17, sigue siendo muy cercano a 8.

Los resultados que obtenemos a largo plazo suelen ser el promedio del esfuerzo invertido, de poco sirve un pico muy grande si todo lo demás fue flojito, pero si fuimos constantes en dar lo mejor, si un día no lo hacemos la afectación puede ser menor.

Una actividad que llegué a proponer al inicio del semestre a mis alumnos decía algo como esto: si llevas un 6, un 7 y un 8 de calificaciones, ¿cuánto necesitas sacar en tu último periodo para que tu promedio sea 9?

Para que 4 calificaciones promedien 9 se necesitan acumular 36 puntos, y solo se han logrado 21, por lo que faltan 15 puntos que son 50% más del máximo. Aún sacando 10 lo máximo que podrían aspirar en promedio es 7.75, y las becas suelen mantenerse con 8. Es una manera de hacerlos ver con algo que sí les resultaba relevante la utilidad de analizar matemáticamente una situación y también de esforzarse desde el primer día.

Reconozco que no sé cuál es el promedio de personas a las que esta información les resultó útil en su momento, pero confío en que más de alguno de los lectores de este blog podrá usarla con sus estudiantes.

¡Hasta el siguiente miércoles!

PD: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay.