Por favor no hagamos esto

Esta es la entrada 440 de este blog.

Van varias veces que, al apoyar a unas niñas con la tarea que les dejaron en una hoja impresa, nos encontramos con ejercicios que no tienen sentido por distintas razones.

En uno de los casos, después de una suma con tres sumandos, de una dificultad razonable para su grado, necesitaban resolver una resta con tres números de 5 dígitos acomodados uno bajo el otro… Algo así puede tener diferentes interpretaciones que quedan fuera del nivel de dificultad de su grado. Decidimos que no la contestaran y al final no supe qué les dijo la maestra al respecto.

En otro de los casos, la actividad contenía muchas divisiones «de casita» con el formato que NO se usa en México. Aquí escribimos primero el divisor y luego el dividendo adentro de la casita, para poner el cociente arriba de él. Esos ejercicios tenían el dividendo primero, luego el divisor adentro de la casita, para poner el cociente abajo de él.

Yo sabía que existía ese formato y les expliqué lo mejor posible cómo seguirlo, pero, por el poco tiempo que teníamos, llegamos a la conclusión de que cuando se enfrentaran a algo así mejor la reescribieran y resolvieran en el formato que ya conocían y después pasaran todo el procedimiento al nuevo formato.

Comprendo que, con la escasez de tiempo que tienen los docentes, es grande la tentación de bajar de internet páginas completas de ejercicios o generarlos con Inteligencia Artificial, y asignarlos sin revisar que sean adecuadas para las habilidades y conocimientos que han estado trabajando en clase.

Es muy alto el riesgo de que haya algo que confunda, que resulte contraproducente porque aumenta la inseguridad que un niño puede sentir ante una actividad matemática, sobre todo si tienen la idea de que todo lo que les pidan hacer siempre se puede hacer y de una sola manera correcta.

Por favor, no hagamos algo así.

Una excepción sería plantear la hoja de ejercicios y que parte del reto sea determinar si hay algo que no se pueda contestar por estar mal planteado, o tratar de contestar mediante un formato distinto, extrapolando lo que ya saben.

«Sobre aviso no hay engaño» dicen por ahí.

No soy partidaria de que la tarea / práctica sea solo replicar los ejercicios vistos en clase con distintos números, pero sí de que nos mantengamos en la Zona de Desarrollo Próximo de los niños, algo que esté solo un poquito fuera de lo que les parece muy sencillo de manejar.

¡Hasta el siguiente miércoles!

PD: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay.

Obtuso Recto Agudo

Esta es la entrada doble 438 y 439 de este blog. Días interesantes entre que ya casi termina el ciclo escolar en México y estamos viviendo un mundial, el tercero que le toca vivir a este blog. Wow!

Buscando que las niñas a las que apoyo se aprendieran los nombres de los ángulos más básicos la semana pasada, se me ocurrió que los hicieran con el cuerpo. Hacerlos con los brazos lo había visto en varios lugares, pero una de las pequeñitas estaba sentada en el piso y con ello se me ocurrió la idea de que lo hiciera con el cuerpo completo:

Obtuso es cuando se están cayendo para atrás (como la imagen)

Recto es cuando están derechitas, rectas

Agudo es cuando se están yendo hacia adelante

Lo hicimos montones de veces, todas querían pasar, lo cuál me dio mucho gusto. La emoción y el movimiento mejoran mucho el aprendizaje.

Tenían una guía de estudio que fuimos revisando lo mejor que pudimos en el tiempo disponible. Ayer que las volví a visitar una de ellas me dijo muy orgullosa que había sacado 9/10 de calificación, lo cuál me dio muchísimo gusto. Entiendo que a las demás también les fue razonablemente bien.

Se siente bonito. Anima a querer seguir haciendo esto.

¡Hasta el siguiente miércoles!

PD: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay.

Mantener y cambiar

Esta es la entrada 437 de este blog. La escribo un día después de «inventar» una actividad relacionada con números de dos dígitos con una pequeñita a la que le costaba mucho leerlos.

Se parte de un buen montón de tarjetas con los diferentes dígitos (del 0 al 9). Las mías están hechas de imán delgado y flexible, entonces lo hicimos en un pizarrón de metal, pero realmente se puede hacer con tarjetas de papel en una mesa. Los números pueden tener distintos colores, como en la imagen que generé, o ser todos de un solo color, como mi material.

Se revuelven las tarjetas y se ponen las primeras dos, una al lado de la otra, digamos:

4 3 Que se lee cuarenta y tres.

Luego se pone encima del 3 otra que sale al azar del montón, digamos que sale un 5, entonces queda:

4 5 Que se lee cuarenta y cinco.

Luego se pone otra encima del 4:

7 5 Que se lee setenta y cinco

Y así sucesivamente, cambiando una vez las unidades y la siguiente vez las decenas, dejando el otro dígito estable, de manera que el niño tenga un punto de referencia y solo necesite fijarse en el otro, por ejemplo, a partir del 75 puede seguir:

7 2 -> 8 2 -> 8 4 -> 2 4 -> …

El color en la imagen permite ver que del primer número al segundo permanece la decena, del segundo al tercero permanece la unidad, del tercero al cuarto permanece la decena otra vez, y así sucesivamente.

Como van saliendo al azar, esta pequeñita se emocionaba al imaginar cuál seguiría. Y me costó trabajo al principio, pero logró identificar que ya sabía cómo decir la mitad del número que no había cambiado, solo necesitaba pensar en la otra mitad, lo cual baja el esfuerzo necesario a la mitad en cada nueva lectura, generando mucho aprendizaje a lo largo de toda la actividad. También se emocionaba al ver el tamaño del montón de números que ya había podido leer, acumulados uno sobre el otro.

Al inicio tenía cuidado de que no salieran unos o ceros en las decenas, porque generaban números más complejos de leer. Ya que agarró confianza, lograba leer lo que sea que saliera.

Esto es algo de lo mucho que me fascina de la didáctica de las matemáticas. Es un arte muy dinámico ir encontrando formas de acompañar el aprendizaje.

¡Hasta el próximo miércoles!