Mantener y cambiar

Esta es la entrada 437 de este blog. La escribo un día después de «inventar» una actividad relacionada con números de dos dígitos con una pequeñita a la que le costaba mucho leerlos.

Se parte de un buen montón de tarjetas con los diferentes dígitos (del 0 al 9). Las mías están hechas de imán delgado y flexible, entonces lo hicimos en un pizarrón de metal, pero realmente se puede hacer con tarjetas de papel en una mesa. Los números pueden tener distintos colores, como en la imagen que generé, o ser todos de un solo color, como mi material.

Se revuelven las tarjetas y se ponen las primeras dos, una al lado de la otra, digamos:

4 3 Que se lee cuarenta y tres.

Luego se pone encima del 3 otra que sale al azar del montón, digamos que sale un 5, entonces queda:

4 5 Que se lee cuarenta y cinco.

Luego se pone otra encima del 4:

7 5 Que se lee setenta y cinco

Y así sucesivamente, cambiando una vez las unidades y la siguiente vez las decenas, dejando el otro dígito estable, de manera que el niño tenga un punto de referencia y solo necesite fijarse en el otro, por ejemplo, a partir del 75 puede seguir:

7 2 -> 8 2 -> 8 4 -> 2 4 -> …

El color en la imagen permite ver que del primer número al segundo permanece la decena, del segundo al tercero permanece la unidad, del tercero al cuarto permanece la decena otra vez, y así sucesivamente.

Como van saliendo al azar, esta pequeñita se emocionaba al imaginar cuál seguiría. Y me costó trabajo al principio, pero logró identificar que ya sabía cómo decir la mitad del número que no había cambiado, solo necesitaba pensar en la otra mitad, lo cual baja el esfuerzo necesario a la mitad en cada nueva lectura, generando mucho aprendizaje a lo largo de toda la actividad. También se emocionaba al ver el tamaño del montón de números que ya había podido leer, acumulados uno sobre el otro.

Al inicio tenía cuidado de que no salieran unos o ceros en las decenas, porque generaban números más complejos de leer. Ya que agarró confianza, lograba leer lo que sea que saliera.

Esto es algo de lo mucho que me fascina de la didáctica de las matemáticas. Es un arte muy dinámico ir encontrando formas de acompañar el aprendizaje.

¡Hasta el próximo miércoles!