Complementos a 10, con y sin manos

Esta es la entrada 398, de este blog. La escribo la semana que estoy terminando de evaluar a esas lindas niñas con un historial complejo pero muchísimas ganas de salir adelante.

Estos dos días me voy a concentrar en evaluar, y aprovecharé los «tiempos libres» para seguir conociéndolas (y aprendiéndome sus nombres!). La semana pasada hice el juego de los contrarios (ver más aquí) con las chiquitas y ayer con las grandes, se divierten mucho.

Y ayer practicamos distintas formas de «complemento a 10», ya sin material físico. Yo les decía un número del 1 al 10 y ellas me daban el complemento. y luego lo hicimos al revés, que me dijeran con números más grandes cuánto sobraba con respecto a 10. Estuvo divertido. Unas cuantas todavía usan sus manos para hacer los cálculos, y eso está bien. Confío en que poco a poco se vayan sintiendo más seguras y puedan hacerlo sin contar.

Una niña que la semana pasada se dio cuenta de cómo estaban estructurados unos ejercicios de la evaluación (con base en la Teoría de la Variación) ayer se dio cuenta de que el ejercicio de series que les estaba poniendo era para practicar la tabla del 3. A tenerla en la mira para que saque todo su potencial sin alterar el ritmo de las demás.

En un rato más voy para allá. Salgo cansada, pero muy contenta, esas niñas me cargan muchísimo la pila.

¡Hasta el próximo miércoles!

PD: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay.

Llevar la contraria tiene sus ventajas

Esta es la entrada 397, de este blog. La escribo la semana que estoy empezando a apoyar a unas lindas niñas con un historial complejo pero muchísimas ganas de salir adelante.

Ayer estuve con ellas jugando prácticamente una hora con las chicas y otra con las grandes con un material didáctico de lo más simple: fichas de colores (6 colores, 100 de cada una). Trabajamos pensamiento lógico matemático armando secuencias de fichas de los 6 colores, repitiéndolas varias veces y, ya que teníamos una cadena larga, mientras casi todas se volteaban para otro lado dos niñas intercambiaban de lugar dos fichas y luego las demás debían identificar cuáles eran las que se habían movido.

Fue muy interesante ver las diferentes estrategias que seguían las niñas para identificar las fichas intercambiadas, según su edad y madurez.

Luego separamos las fichas por colores y, para contarlas, armaron montañitas de 5 las más pequeñas y de 10 las más grandes. No llegamos al punto de que se dieran cuenta de que no necesitaban contar todas, sino que con que contaran una y luego hicieran montañitas del mismo tamaño sería suficiente. Quedará para la siguiente vez que lo hagamos.

Y luego nos pusimos a jugar «adivinanzas»: una niña tomaba 10 fichas y le daba una parte a otra, quien debía adivinar con cuántas se había quedado la primera, contando las que le había dado. Fue una interesante manera de practicar los «complementos a 10».

Las niñas más grandes se emocionaron y subieron el grado de dificultad a 15, luego 20 y algunas llegaron a hacerlo con las 100 fichas de su color. Es lo maravilloso de las actividades de «piso bajo – techo alto», quien se necesita quedar en el grado de dificultad inicial ahí se queda mientras lo domina, y para quien resulta demasiado sencillo puede retarse más con el mismo material.

(Nota importante: me contaron que una niña que que había mostrado rechazo a las matemáticas se emocionó con este juego!!! Me dio tanta alegría!!!).

¿Y a qué viene el título de esta entrada entonces? Pues que hoy voy otra vez y planeo jugar con ellas el «juego de llevar la contraria», que es tan sencillo como esto: si yo digo blanco, los demás dicen negro.

Yo: Blanco, blanco, blanco

Los demás: Negro, negro, negro

Y de ahí se le puede subir poco a poco el grado de dificultad:

Yo: Blanco, negro, blanco

Los demás: Negro, blanco, negro

Luego se cambia de tema:

Yo: Abierto, cerrado, abierto

Los demás: Cerrado, abierto, cerrado

Y luego se combinan temas:

Yo: Abierto, arriba, blanco

Los demás: Cerrado, abajo, negro.

Es un muy buen ejercicio de pensamiento lógico matemático, pues se necesita memorizar las palabras escuchadas en orden y luego expresar los contrarios en el mismo orden.

Una siguiente fase es ponerlas en parejas y que se reten unas a otras. Cuando lo he hecho antes, hay muchas risas: algunos empiezan a usar más de tres palabras o palabras que no tienen un contrario tan evidente y hasta se pone filosófica la cosa (esto fue con universitarios).

Ya les contaré cómo salió con estas niñas.

¡Hasta el próximo miércoles!

PD: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay.

Camisas greco-latinas

Esta es la entrada 396, de este blog. 396 es múltiplo de nueve, número que me gusta más que todos los demás (ver por qué aquí), por lo que toca escribir algo especial y lo voy a dedicar a una actividad que acabo de re-descubrir que se puede hacer con Material Lógicamente Estructurado (ver más sobre MLE aquí) con la misma cantidad de variaciones en cada una de sus características: en este caso, dos características con tres variantes cada una, lo que da nueve combinaciones. También puede ser con dos características con cuatro variantes cada una, 16 combinaciones en total, solo que en ese caso la actividad es mucho, mucho más compleja, así que vamos a hacerlo con nueve solamente.

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Compra-venta-ganancia

Esta es la entrada 393, de este blog. La escribo en la semana en la que estoy leyendo un libro sobre paradojas/adivinanzas/rompecabezas mentales, así que les comparto uno que acabo de construir.

Compras un objeto en 700 pesos (solo tenías ese dinero). Lo vendes en 1000 pesos. Te lo venden de regreso en 800 pesos. Tú lo vuelves a vender en 900 pesos.

¿Cuál fue tu ganancia total?

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Cada vez más, pero siempre lo mismo

Esta es la entrada 392, de este blog. Hace unos días di con esta interesante situación matemática:

Imagina que tienes una bolsita con 36 pasitas con chocolate que te quieres comer a lo largo de 4 días.

El primer día te comes la cuarta parte de lo que hay en la bolsa.

El segundo día te comes la tercera parte de lo que hay en la bolsa.

El tercer día te comes la mitad de lo que hay en la bolsa.

El cuarto día te comes todo lo que hay en la bolsa.

El valor de los números fraccionarios que fuiste usando para decidir cuánto comer va en aumento:

1/4 -> 1/3 -> 1/2 -> 1/1

Sin embargo, cada día te comiste solo 9 pasitas, porque la fracción que tomaste fue de una cantidad más pequeña.

Jugar con estas paradojas matemáticas nos ayuda a desarrollar el sentido numérico y el pensamiento lógico matemático, los dos pilares de una buena relación con las matemáticas (ver más aquí)

Y si eso implica comer 9 pasitas con chocolate diarias, pues todavía mejor.

¡Hasta el próximo miércoles!

PD: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay.

Lecturas de comprensión… con dados

Esta es la entrada 391, de este blog. Vi hace poco sugerida una actividad de lecturas de comprensión muy cortitas que se elegían tirando un dado. La función del dado se limitaba a ayudar a elegir al azar la lectura.

Se me ocurrió que se puede diseñar una actividad más interactiva en la que los dados jueguen un papel más relevante y se abone a la lectura de comprensión, al pensamiento lógico matemático y al sentido numérico (ver más sobre los dos pilares de una buena relación con las matemáticas aquí) al mismo tiempo:

Se redacta un texto con espacios para llenar con datos extraídos de tiradas de dados. Al final del texto se incluyen preguntas y las operaciones a realizar con los dados serán aquellas que estén al alcance de los lectores. Los números se pueden escribir con letra para practicar su ortografía.

Les comparto un ejemplo con las cuatro operaciones básicas, que les sirva de inspiración para construir sus propios ejemplos:

Juan tiene ______ hermana(s) y ______ hermano(s). Su mamá compra ______ pelotas pequeñas para ellos en la tienda y las guarda en una caja donde Juan tiene sus ______ carritos, Pedro tiene sus ______ carritos y María, la hermana de Juan, tiene ______ muñeca(s). Cada muñeca tiene ______ vestido(s) que le hizo su abuelita. Al guardar las pelotas, la mamá de Juan se encuentra una bolsa con 60 canicas que había comprado antes para regalarla a sus ______ sobrinos y la saca para entregárselas a su hermana para que las reparta.

¿Cuántos hijos tienen en total los papás de Juan? ______.

¿Faltan o sobran pelotas para que cada hijo tenga una? ______, ¿cuántas? ______.

¿Quién tiene más carritos, Juan o Pedro? ______

¿Cuántos vestidos tienen las muñecas de María? ______

¿Cuántas canicas les tocaron a cada primo de Juan? ______

Reconozco que la historia está un poco simple, pero así suelen ser las lecturas de comprensión iniciales. Si le metemos más drama podemos distraer a quien está aprendiendo a leer con comprensión.

Es solo un ejemplo que les comparto para que se inspiren para construir sus propios ejemplos. Incluye una suma, una resta, una comparación, una multiplicación y una división. En la división usé 60 adrede como dato fijo a dividir, pues es el número más chico que puede dividirse de forma exacta entre cualquiera de los números del dado. Si ustedes buscan practicar fracciones, tanto el numerador como el denominador pueden salir de una tirada de dados.

Reconozco que es una actividad que es más tardada (entretenida) tanto de aplicar como de calificar, pero considero que tiene la ventaja de meterle la emoción del azar de la tirada de dados (a los niños les encanta tirar los dados) y de que a cada uno le salga algo diferente y deba hacer sus propios cálculos sin posibilidad de solo copiar al compañero.

Algo que se puede hacer para que sea menos tardada de revisar la actividad, porque todos los resultados serán iguales, es escribir el texto con los espacios en el pizarrón y que la tirada de dados sirva para todos los estudiantes al mismo tiempo.

Como siempre, yo propongo ideas, a ustedes les toca adaptarlas a sus necesidades.

¡Hasta el próximo miércoles!

PD: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay.

No me encanta esta estrategia

Esta es la entrada 390, de este blog. La escribo el día en que llevé por segunda ocasión a Daniela, mi amiga uruguaya, y a algunos de sus compatriotas que están de visita en mi ciudad con ella, a conocer el Centro de la misma.

Esta mañana pensé en que en esta segunda visita que ella hacía iba a poder disfrutar de una manera diferente, quizá más completa y con más detalle, los sitios que visitamos, comparado con sus compañeros que llegaron después y veían los lugares por primera vez.

Y eso me llevó a pensar en que no me encanta la estrategia de hacer evaluaciones en las que solo cuando contestaste un ejercicio puedes avanzar al siguiente, sin derecho a regresar y revisitar los anteriores.

Tiene la ventaja, supuestamente, de identificar que saben muy, muy bien los estudiantes.

Pero tiene la desventaja de que les quitamos la posibilidad de dar un espacio a la mente para seguir buscando una solución mientras pensamos en otra cosa, incluso otro reactivo del mismo examen. O la posibilidad de que la solución de un ejercicio desatore la solución de un ejercicio anterior.

En la medida de lo posible, especialmente en matemáticas, evitemos ese tipo de evaluaciones. Recordemos que en la evaluación se puede aprender mucho y eso será más cierto si permitimos regresar a revisar los ejercicios anteriores.

Gracias Daniela, Cristina, Mathias, Sebastian y Cecilia por las aventuras que hemos vivido estos días, espero que mi ciudad y su gastronomía les haya dejado un buen sabor de boca.

¡Hasta el próximo miércoles!

PD: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay.