«Anagrama» numérico

Esta es la entrada 297 de este blog y se publica el 27/9, interesante anagrama (reordenación de letras para generar otras palabras) hecho con números

Además, 297 es múltiplo de nueve y nueve es un número que me gusta más que los demás (ver por qué aquí).

Así que toca escribir una entrada doblemente especial.

Creo que es suficientemente especial contar aquí que el proyecto de capacitación docente en el que participo va, después de muchísimos sobresaltos en la semana de capacitación inicial y la de diagnóstico, empezando a caminar un poco más fluido y por fin siento algo de paz y que no voy a morir en el proceso.

También quiero contarles que, como era de esperarse, estamos haciendo muchos cambios para este segundo ciclo. Uno es que se acompañará a los docentes diez veces durante el ciclo escolar, en vez de los tres acompañamientos del ciclo pasado.

Y otro es que las facilitadoras están jugando en los recreos con los niños que se acercan.

¿A qué?

En principio tienen toda la libertad de escoger juegos con los que se sientan cómodas y llamen la atención de los niños, cumpliendo con algunas condiciones:

-Que ayuden a desarrollar el pensamiento lógico y/o el sentido numérico (los dos pilares de una buena relación con las matemáticas (ver más aquí)).

-Que los niños se muevan durante la actividad (porque el recreo es para moverse).

Tenemos escuelas en las que el recreo es para unos 120 niños, pero hay otras en el que el recreo es para casi 500 niños, entonces ya iremos viendo cómo manejar la situación si hay mucha demanda por participar en los juegos.

Algo que voy a añadir mañana que les haga algunos comentarios será:

-Busquen que los niños practiquen contar hacia atrás.

Porque la reversibilidad (ver más aquí) es muy, pero muy importante en matemáticas y creo que no se le da la atención suficiente durante las clases. Confío en que logremos desarrollarla durante los recreos en los niños que participen.

Vamos una vez a la semana a cada escuela, no crean que tooodos los recreos se van a convertir en «clases de matemáticas». Nada de eso.

Lo que buscamos con esta actividad, que es congruente con lo que busco yo como proyecto de vida, es que los niños tengan una buena relación con las matemáticas al jugar con ellas, se vayan «soltando» con las operaciones básicas y el razonamiento lógico, y cuando estén en el salón puedan fluir mejor en esa materia y en las demás.

Confío en que funcionará, ya les contaré.

¡Hasta el siguiente miércoles!

Rebeca

PD1: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay

Cavando hasta encontrar el por qué

Esta es la entrada doble 295 y 296 de este blog. Se publica el 20/09/2023, que es un «día 9» porque sus dígitos sumados hasta que quede solo un dígito dan 9: 2+ 0 + 0 + 9 + 2 + 0 + 2 + 3 = 18 -> 1 + 8 = 9. El nueve es un número que me gusta más que los demás (ver por qué aquí).

Es una entrada doble porque la semana pasada fue algo caótica y no me di el tiempo para compartirles una reflexión que me interesaba compartir y que justo hoy, en la semana 296 de publicación de este blog, queda muy bien:

Como múltiplos de 9, o números cuya raíz digital es 9, solo son uno de cada nueve números, me agradan también los múltiplos de 3, que son mucho más numerosos (el triple).

Revisando unas cantidades por ahí me di cuenta de un simpático patrón relacionado con los múltiplos de 3; esto es, con los números que son divisibles entre 3 (ver más sobre divisibilidad aquí):

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Combinaciones

Esta es la entrada 294 de este blog. Se publica el 07/09/2023, que ¡no es miércoles! Ayer los asuntos urgentes dieron paso a un cansancio extremo que me llevó a pasar la escritura para hoy.

Quería contarles una anécdota más de las capacitaciones que estuvimos dando hace dos semanas. En una de las escuelas el colectivo docente resultó particularmente retador en sus preguntas, lo cuál me dio mucha alegría. Al jugar con T3RCIA (ver más sobre los juegos aquí), cuando les daba un dato sobre cuántas cartas debían de encontrar en la baraja completa según la cantidad de características que estuvieran indicando buscar, querían saber por qué.

T3RCIA es un conjunto de cartas lógicamente estructuradas, cada una con una imagen que posee cuatro características en tres variantes cada una, en todas las combinaciones posibles. Hay una carta por cada combinación, es decir, hay 3 x 3 x 3 x 3 = 81 cartas todas diferentes.

Si separamos las cartas por colores, como hay 3 colores diferentes, habrá 27 cartas de cada una.

Si separamos las cartas por colores y figuras al mismo tiempo, como hay 3 figuras diferentes, habrá 9 cartas de cada combinación color-figura.

Si buscamos todas las cartas que compartan tres características (mismo color, figura y textura), habrá solo 3 cartas.

Y si buscamos todas las cartas que compartan cuatro características (mismo color, figura, textura y cantidad) solo encontraremos una.

La razón de esto sale del mismo diseño del juego como una baraja lógicamente estructurada y fue relativamente sencilla de entender para los docentes.

La situación se volvió más compleja cuando empezamos a trabajar con negaciones:

Las cartas que NO son verdes son 81 – 27 = 54

Las cartas que NO son verdes ni hexágonos son 36, porque a 81 se le restan 27 (las cartas verdes que son la tercera parte de 81) y luego 18 (los hexágonos, que son la tercera parte de las 54 que quedaban)

Las cartas que NO son verdes, ni hexágonos, ni vacías son 24, porque a 81 se le restan 27, luego 18 y luego 12 (la tercera parte de 36).

Por último, las cartas que NO son verdes, ni hexágonos, ni vacías, ni de una figura son solo 16, cantidad que se puede entender como 81 – 27 – 18 – 8 = 16, es decir, al mazo completo le vamos quitando la tercera parte de lo que tenía, al ir «cancelando» características.

Pero ese 16 también se puede entender como la multiplicación de 2 (cartas no verdes) x 2 (cartas no hexágonos) x 2 (cartas no vacías) x 2 (cartas de no una figura) = 16.

Un maestro sugería que a este número llegáramos como (2 + 2 + 2 + 2) x 2, en vez de como 2 x 2 x 2 x 2, pues ambos resultados eran 16.

Y ahí fue necesario hacerle ver lo siguiente: si bien el resultado de 2 + 2 es el mismo que el de 2 x 2, eso no ocurre con el 3, pues 3 + 3 no da lo mismo que 3 x 3. Por lo tanto, su lógica dejaría de funcionar si las tarjetas tuvieran una cantidad distinta de variedades en sus características.

Tardé en convencerlo, pero lo logré.

Buscando imágenes para ilustrar esta entrada, me encontré con ese semáforo prendido de todas las formas posibles, una versión muy pequeñita de lo que se puede hacer con T3RCIA (ver más aquí).

Hasta el próximo miércoles.

Rebeca

PD1: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay