Esta es la entrada 442 de este blog. En estas 442 semanas han ocurrido ya tres mundiales de futbol y no había escrito nada directamente relacionado con el tema, hasta hoy.
Cada deporte tiene sus matemáticas asociadas, podría escribirse muchísimo relacionado con el futbol, pero hoy me voy a limitar a un par de comentarios breves que piquen la curiosidad.
El primero es sobre el balón, que en estas fechas lo vemos hasta en la sopa, incluyendo la imagen que encabeza esta entrada. Un balón de fútbol blanco y negro clásico no es realmente esfera, sino un poliedro llamado icosaedro truncado. Tiene 32 caras: (20 hexágonos regulares y 12 pentágonos regulares). 90 aristas, 60 vértices. El balón con el que se está jugando este mundial ya no tiene esa forma.
El segundo es sobre la posibilidad de usar el interés de los niños por este deporte, o cualquier otra actividad, para desarrollar su pensamiento lógico matemático y su sentido numérico, los dos pilares de una buena relación con las matemáticas (ver más aquí). Desde investigar temas de geometría como esto del balón o medidas oficiales de todos los elementos involucrados, pasando por toda la aritmética del cálculo de promedios y la probabilidad y estadística que permiten darnos una idea de quién puede llegar más lejos.
Lo que sugiero aquí es encontrar la manera de extrapolar lo que sí están haciendo los niños de manera natural al involucrarse en lo que está pasando en el torneo y vincularlo con algún otro tema paralelo buscando la transferencia de la habilidad.
Así como se puede sacar el promedio de goles por partido de un jugador dado, se puede sacar otros promedios no relacionados con el futbol, así como se puede sacar el área de la cancha se puede sacar el área de otros objetos no relacionados…
Con un poco de imaginación saldremos de este torneo un poco más hábiles en matemáticas de lo que entramos.
¡Hasta el siguiente miércoles!
PD: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay.
