Esta es la entrada 459 de este blog. 459 es un lindo múltiplo de 9, número que me gusta más que todos (ver por qué aquí), por lo que toca escribir algo especial.
Hoy, por enésima vez, leí que hay que aprovechar situaciones del día a día para que nuestros estudiantes se den cuenta de que las matemáticas están en todas partes.
Y por enésima vez leí, dentro de los ejemplos relacionados con esa propuesta, que son importantes para saber si nos devolvieron bien el cambio al ir a comprar (lo que nos devuelve el cajero después de pagar, en México le llamamos cambio o vuelto).
Yo trato de evitar el enfocarme en decir a mis estudiantes que las matemáticas están en todas partes, porque, si es algo que en ese momento les parece muy complejo de manejar, el hacerse conscientes de que están en todas partes solo puede incrementar su abrumación con el tema.
Y el ejemplo de revisar el cambio al ir a comprar me parece que ya está muy dicho, por lo que no abona. Además, para hacer eso solo necesitamos hacer una resta de lo que dimos menos lo que cuesta lo que compramos, y luego un conteo o suma de lo que nos devolvieron.
Y ya.
Una resta y una suma. Si esa es LA aplicación práctica de las matemáticas en la vida diaria con llegar a segundo de primaria es suficiente. ¡Y con los pagos electrónicos ya ni cambio en monedas nos dan!
Podemos mantenerlo igual de aterrizado en una tiendita mostrando que con las matemáticas podemos revisar si las ofertas realmente lo son. A veces nos venden un producto por 9 pesos y nos ofrecen una oferta de dos por 20, solo para ver quién cae. Y muchos caen porque confían ciegamente en que la palabra oferta significa más barato.
Si medio litro de detergente cuesta 15 y un litro cuesta 25, sale más barato comprar el bote de un litro. Y eso solo lo podemos saber multiplicando o dividiendo, según la presentación del producto. Ya es un paso más que solo restar, sin salir de ir a comprar a la tienda de la esquina.
Y en las ofertas con porcentajes agregados también nos resulta útil saber que un descuento del 40% + el 20% NO es igual a un descuento del 60% (ver más sobre porcentajes aquí).
En cualquier caso lo importante es mostrar que las matemáticas son útiles y bonitas, no teorizar sobre ello con ejemplos que no enganchan a nadie.
A seguir buscando la manera
¡Hasta el siguiente miércoles!
PD: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay.
