¿365 semanas son 7 años?

Esta es la entrada 365 de este blog.

Hagamos unos números:

365 semanas en teoría equivaldrían a 7 años, sin embargo el cumpleaños 7 de este blog es hasta dentro de 9 días, el 24 de enero (día internacional de la educación, por cierto).

¿Cómo así?

De esos 9 días «perdidos» en nuestra cuenta, dos los podemos encontrar en los dos años bisiestos que hemos vivido en ese lapso (2020 y 2024) y los otros 7 se deben a que cuando el blog tenía 0 semanas de vida se publicó la entrada 1, entonces hoy el blog realmente tiene hoy 364 semanas de vida.

Es algo parecido a cuando se empezaron a contar los años para el calendario que usamos regularmente. No existe un año 0. El primer año fue el 1. Cosas raras que se hacen cuando no las hacen puristas en matemáticas.

Pueden ver más sobre el calendario y sus características matemáticas aquí (incluyendo que no hay año cero). Y sobre el número cero aquí.

La imagen que encabeza esta entrada representa para mí la experiencia de empezar con una pregunta ante algo que no entendemos y acabar con una respuesta interesante y de cierta forma sorprendente es una experiencia que nos ofrece con mucha frecuencia las matemáticas, como este análisis de que la entrada 365 de este blog no coincide con su cumpleaños número 7, como pudiera esperarse. Hagamos que nuestros hijos y alumnos la vivan para que disfruten de esta materia.

Hasta el próximo miércoles

PD1: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay.

Regreso a clases

Esta es la entrada 364 de este blog. La escribo en el primer día 9 de este maravilloso año 9: 8 / 01 / 2025 -> 8 + 0 + 1 + 2 + 0 + 2 + 5 = 18 -> 1 + 8 = 9. Los días 9 me caen muy bien porque el 9 es un número que me gusta más que los demás (ver por qué aquí).

En gran parte de México las clases empiezan mañana apenas, después de las vacaciones de invierno, así que compartiré una breve reflexión al respecto de cada regreso a clases: suele parecer que los estudiantes olvidaron todo en las vacaciones, pero no es tan así… si lo aprendieron bien, podrán recordarlo con un poco de ayuda. Esto nos lleva a tomar en cuenta dos cosas:

–Busquemos que aprendan bien lo que les enseñemos, no solo por encima ni de «machete».

–Otorguémosles esa poca ayuda que necesitan para recordar.

Tengamos paciencia en lo que se reestablecen rutinas para todos, dando oportunidad a que los engranes mentales de los pequeños vuelvan a ponerse en marcha con temas escolares y usando los primeros días para que todos afilen sus lápices físicos y mentales para enfrentar la segunda mitad del ciclo escolar.

¡Que sea un buen regreso a clases!

Hasta el próximo miércoles

PD1: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay.

Experiencia FIL 2024: entre libros y matemáticas

¡Esta es la entrada 360 de este blog! 360 es un gran número, no solo es múltiplo de 9, que tanto me gusta (ver por qué aquí), si no que, al ser un número relativamente grande y múltiplo de los primeros tres números primos, los más pequeños, es múltiplo de muchísimos otros números:

1,2,3,4,5,6,8,9,10,12,15,18,20,24,30,36,40,45,60,72,90,120,180,360

El 360 tiene 24 divisores y esa es una de las razones por las que se decidió que un giro completo fuera un giro de 360°. De esa manera, muchas de las fracciones de giro serán números enteros: una cuarta parte de giro son 90°, una veinteava parte de giro son 18° y así sucesivamente.

Cada nueve entradas toca escribir algo especial y hoy será algo MUY especial, porque les compartiré mi experiencia durante los nueve días de la FIL (Feria Internacional del Libro en Guadalajara).

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Preparándome…

Esta es la entrada 359 de este blog. La escribo en medio de la semana de la Feria Internacional del Libro en Guadalajara.

La semana pasada los invité a acompañarme este próximo domingo a presentar mi proyecto. La próxima semana les contaré a los que no pudieron estar cómo me fue.

Hoy estoy preparando la presentación. Hay tanto por compartir y tan poco tiempo para hacerlo.

Haré como cuando doy clases: tener claro a dónde quiero llegar, tener a la mano una buena cantidad de herramientas para conseguirlo y fluir según se vayan dando las cosas.

El libro, los juegos didácticos, las capacitaciones, mi búsqueda de más Akhirés… de todo eso quiero platicar.

Esta será la primera vez que estuve ahí cuando abrieron las puertas de la FIL el pasado sábado y, si todo sigue como me gustaría, estaré ahí cuando las cierren el siguiente domingo. No todo el tiempo, pero sí lo suficiente como para disfrutar un montón de la experiencia. Si están en Guadalajara, les recomiendo mucho asistir.

Hasta el siguiente miércoles, con los detalles de cómo estuvo la presentación.

Rebeca

Nos vemos en la FIL Guadalajara

Esta es la entrada doble 357 y 358 de este blog. La semana pasada no me di tiempo para escribir, así que hoy le doy doble número para que se mantenga con la cantidad de semanas que lleva esta aventura al aire.

Escribo esto a tres días de que empiece la FIL (Feria Internacional del Libro) en Guadalajara, Jalisco, mi ciudad de residencia.

Este año será muy especial, pues es el primer año en que tendré oportunidad de estar «del otro lado del micrófono» en un conversatorio al que titulamos:

«Didáctica de las matemáticas básicas, cimiento para un futuro académico prometedor»

En el que platicaré con Marilú Ochoa sobre mi proyecto en conjunto:

El libro: Akhiré y los dos pilares

Los juegos: T3RCIA, IGUAL3S y 50&S3IS

El acompañamiento docente/parental que hago.

La FIL tiene un lugar muy importante en mi corazón y mi proyecto, si alguno de los suscriptores de este blog está el domingo 8 de diciembre a las 17:00 hrs por ahí, los espero en el stand C19. Será una conversación breve, 40 minutos en total.

Sus pies cansados de recorrer la feria y aquellos a los que les pueda servir que compartan lo que ahí conversaremos se los agradecerán.

Gracias, Universidad Panamericana por el espacio.

Hasta el siguiente miércoles.

Rebeca

PD1: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay.

¿Y de aquí qué sigue?

Esta es la entrada 351 de este blog. ¡351 es un múltiplo de 9! Además, se escribe en un «día 9» (09/10/2024 -> 0+9+1+0+2+0+2+4 = 18 -> 1 + 8 = 9. Y el 9 es el número que me gusta por encima de los demás (ver por qué aquí). Dentro de 52 miércoles volverá a ser día 9: 08/10/2025, pero la entrada no será múltiplo de 9. Esta combinación pasa poco.

Toca escribir sobre alguna reflexión más especial.

¿El blog sigue? Por lo pronto, sí. Esta dinámica de reflexionar y compartir con ustedes mis aventuras en el mundo del acompañamiento del aprendizaje de las matemáticas me ayuda mucho a enfocarme. ¡Gracias! Se agradecen mucho también los comentarios que recibo.

¿El proyecto actual en el albergue sigue? Por lo pronto, sí. Es como ir en medio del campo, un poco a ciegas, encontrando pistas para explorar, como la escalera en medio de la nada que encabeza esta entrada.

Ayuda mucho enfocarlo así, como una aventura en la que, mientras no llegue a un callejón sin salida, siempre se podrá intentar algo más.

Llegué proponiendo jugar los juegos que diseñé para desarrollar los dos pilares de una buena relación con las matemáticas (ver más sobre los pilares aquí, sobre la novela que escribí al respecto acá y sobre los juegos acá)

Me contrapropusieron diseñar un perfil matemático para los pequeños del albergue (qué sería bueno que supieran según su edad y grado académico), una manera de evaluarlo y una manera de desarrollarlo.

Así nomás…

Y acepté.

El perfil matemático ya casi está, mezclando lo que les piden en la escuela con lo que en mi experiencia considero importante. Queda pulirlo un poco para que se vea homogéneo y sea más fácil de comprender.

La manera de evaluar ya casi queda, con base en el perfil anterior y trabajando los datos que nos arroje para que se conviertan en información útil que sirva de base para diseñar actividades individuales y grupales. Sobre esto he estado reflexionando las semanas pasadas (ver la entrada anterior aquí). Queda generar una rúbrica para que alguien que no sea yo pueda calificar con base en el tipo de error/acierto, buscando patrones interesantes. Por lo pronto está en mi cabeza y eso no se debe quedar ahí.

Sigue el diseño de actividades. Para los dos pilares los juegos que mencioné van a ser la base. Ahora necesitamos crear actividades interesantes para temas que han brincado (sin sorprendernos demasiado): Sistema Numérico Decimal, algoritmos de las operaciones básicas, fracciones…

Siendo sincera, sí ha habido algunas sorpresas: veo menos de lo que esperaba el «método mariposa» para sumas y restas de fracciones. Sin embargo, de tres operaciones de suma y resta con fracciones con estructura similar, pero con distinto objetivo evaluativo, que aparecen «una tras otra», veo hasta tres estructuras de pensamiento distinto para hacer el cálculo, a veces ninguno correcto. Va a ser un reto que desaprendan y reaprendan lo que está realmente mal. Me basaré en lo que escribí en los inicios del blog sobre el tema (ver más aquí, aquí y aquí).

¿Qué sigue entonces? Seguir y, cuando el paquete abrume, tener muy presentes los ojitos alegres de esos pequeños cuando entienden algo nuevo.

Hasta el siguiente miércoles.

Rebeca

PD1: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay.

Rodeando obstáculos

Esta es la entrada 342 de este blog. 342 es múltiplo de 9, número que me gusta más que el resto (ver por qué aquí). Debe, por tanto, ser una entrada especial, como cada 9 entradas.

La escribo un día en que estoy tratando de diseñar un apoyo matemático para una población realmente vulnerable.

Se me ocurren muchas ideas, pero casi inmediatamente se me ocurre el por qué no van a funcionar.

Y yo me enterco y pienso en cómo solventar esos obstáculos, porque si mantenemos la vista fija en el objetivo, que es mejorar la relación de esos pequeñitos con las matemáticas, los obstáculos que vayan surgiendo se verán como simples desviaciones en el camino que se retoma en cuanto se superen.

Estamos aquí. Vamos para allá. Quizá demos algunos rodeos, subidas y bajadas, pero de que llegamos, llegamos:

Que si son niños inquietos que necesitan moverse, pues inventamos actividades matemáticas con movimiento.

Que si son niños que se aburren muy rápidamente con una actividad, pues inventamos actividades muy cortitas y matemáticamente ricas.

Que si son niños a los que les faltan muchas bases matemáticas, pues inventamos una evaluación diagnóstica para saber qué es lo que sí saben y a partir de ahí les enseñamos.

Que si son niños con pobre comprensión lectora, pues inventamos actividades de comprensión lectora matemática.

Que si queremos que se motiven sin competir encarnizadamente entre ellos, pues inventamos unas metas a las que puedan llegar todos cooperando.

Que si consideramos importante que sepan más matemáticas que las que aprenden en la escuela, pues inventamos actividades complementarias.

Que si el personal que los acompaña está saturado de trabajo, pues inventamos actividades que sean muy sencillas de aplicar.

Que si ese mismo personal necesita apoyo para aplicar eficientemente esas actividades, pues inventamos unas capacitaciones motivadoras y enriquecedoras para ellos.

Que si hay obstáculos que aún no se nos ocurre cómo rodear, pues nos reunimos con personas que puedan aportarnos ideas al respecto.

Vaya, qué bonita forma de cerrar este día y esta entrada del blog. Nueve obstáculos identificados y nueve posibles formas de rodearlos. A trabajar en ellas.

¡Hasta el siguiente miércoles!

Rebeca

PD1: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay.

A lo que sigue

Esta es la entrada 337 de este blog. 337 es un número primo, lo cual ya la vuelve especial. Lo es aún más porque la publico en una fecha 9, pues si sumamos sus dígitos hasta llegar a uno solo, llegamos a 9: 3 + 7 + 2 + 0 + 2 + 4 = 18 -> 1 + 8 = 9. Y el 9 es el número que más me gusta (ver por qué aquí).

Escogí para ilustrarla un dado que cayó en 3 porque hoy es día 3, porque 3 es, de alguna manera, el «hermanito menor» del 9 (es su raíz cuadrada) y porque tengo al menos tres proyectos en los que quiero trabajar ahora que cerré el que estaba llevando:

  • Apoyar albergues en el área de educación matemática, empezando por el Albergue Los Pinos, como platiqué la semana pasada.
  • Diseñar un juego nuevo que trabaje los dos pilares en paralelo.

Más lo que se acumule que abone a lo anterior en particular o a mi objetivo de mejorar la relación de las personas con las matemáticas en general.

Mi pequeña reflexión de hoy es que tener claro hacia dónde vamos nos permite que, si algo no sale del todo como esperábamos, demos vuelta a esa página agradeciendo el aprendizaje que seguramente tuvimos y nos concentremos en la siguiente página que nos acerque hacia donde vamos.

Eso aplica en pequeñito, en la resolución de problemas matemáticos escolares, y puede aplicar también en grande, en nuestra vida como un todo.

Por tanto, el primer paso en la resolución un problema matemático es identificar qué queremos lograr y luego de dar los primeros pasos analizar si nos estamos acercando. Si no… vuelta a la página y a lo que sigue: intentarlo de otra manera.

¡Hasta el siguiente miércoles!

Rebeca

PD1: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay.

Día de encontrar tesoros

Esta es la entrada 335 de este blog. La escribo el día que fui a una feria remate de libros en mi ciudad, Guadalajara, en México.

En la edición del año pasado no encontré nada de matemáticas que me resultara útil, así que iba más por no no dejar de ir que porque tuviera muchas esperanzas de encontrar algo interesante.

¡Y vaya que lo encontré!

Extrañamente una tercera parte de la feria tenía libros usados, cuando se suponía que todos serían libros nuevos a precios de remate. Ahí encontré un libro antiguo y simpático sobre la historia de las matemáticas para agregar a mi colección.

En mesas de libros de «todo por 30 pesos» me encontré varios libros de educación cuyos temas me interesan. Con una idea valiosa que salga de ellos ya valieron lo que pagué.

Luego me topé con un libro de matemáticas con ventanitas. A los niños pequeños les encantan los libros de ventanitas (confieso que a mí también), esas que se levantan para descubrir la respuesta a una pregunta o alguna otra información o imagen escondida. Son muy escasos los que tienen temática de matemáticas y yo ya tengo dos :).

Y luego me encontré una colección de ocho libros de temas matemáticos con contexto: Dinosaurios y medidas, Piratas y fracciones, Cuentos de hadas y tablas de multiplicar… Siempre es bueno tener a la mano ideas creativas para abordar temas que pueden ser complejos de asimilar para nuestros hijos y alumnos.

Mi conclusión es: aprovechemos las oportunidades de explorar los lugares donde podamos encontrar tesoros literarios que nos apoyen en nuestra labor docente. Nunca se sabe qué nos podamos topar.

(Y, por favor, si van a comprar ediciones extremadamente económicas -se nota en el papel y en la calidad de impresión-, revisen que tengan congruencia matemática, porque me encontré un libro para practicar divisiones que tenía unos planteamientos y unos ejemplos para llorar)

¡Hasta el siguiente miércoles!

Rebeca

PD1: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay