Esta es la entrada 436 de este blog. La escribo después de visitar a dos familias de corazón para apoyar el acompañamiento cognitivo para sus pequeños.
La vida se entiende viendo hacia atrás y uniendo los puntos. Mucho de lo que hice antes me preparó para esas visitas: el armar una tabla de cuál es la secuencia esperada en el desarrollo cognitivo de un niño, el estudiar con profundidad la discalculia y las intervenciones posibles en ese caso, el trabajar de tantas maneras distintas con niñez vulnerable y sus docentes/educadores con base en los dos pilares de una buena relación con las matemáticas (ver más aquí).
Con todas esas experiencias en la mochila pude acercarme a estos papás de corazón para acompañarlos a entender en dónde está su hijo o hija con respecto a donde debería estar para poder con una carga académica regular según su edad. Y, lo más importante, cómo apoyarlo para cerrar la brecha de la mejor manera.
Bajando a donde está el niño para acompañarlo a subir. Sin forzarlo pidiéndole desde arriba que nos alcance.
Toca dar seguimiento, confío en que logremos muchos avances en un tiempo razonable.
Y toca encontrar maneras de hacer esto con más familias de manera sustentable. Estoy en eso. Toda sugerencia es bienvenida.
¡Hasta el siguiente miércoles!
PD: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay.
