134.44… se redondea como 133

Ésta es la entrada 134 de este blog. La dedicaré a una breve reflexión sobre cómo puede llegar a malinterpretarse una típica instrucción que parece completamente clara cuando la damos a nuestros alumnos:

De 0 a 4 se redondea hacia abajo y de 5 a 9 se redondea hacia arriba.

¿Clarísimo, verdad?

Después ponemos un ejercicio en el que varios alumnos responden:

–166.66…  se redondea como 167

Emocionados por el éxito de nuestra clase, ponemos el siguiente ejercicio y un alumno nos contesta:

–134.44… se redondea como 133

–¡¡¿¿Cómo??!! ¿De dónde sacaste esa idea? –preguntamos, tratando de conservar la calma.

El alumno contesta muy seguro de sí mismo:

–Si el número en la posición en la que voy a redondear es seguido de un número de 5 a 9, entonces se redondea “hacia arriba” y pongo el número siguiente: 166.66… se redondea como 167.

Hasta ahí parece ir todo bien, pensamos. El alumno continúa:

–Pero si el número en la posición en la que voy a redondear es seguido de un número del 0 al 4, entonces se redondea “hacia abajo” y pongo el número anterior: 134.44… se redondea como 133.

Con eso descubrimos dónde estuvo la malinterpretación:

“Redondear” NO es tomar el número que está en la posición de redondeo y cambiarlo por el siguiente número más grande o más chico. Redondear es expresar un número de una forma más corta, de tal manera que el nuevo número sea lo más cercano al original.

El número entero más cercano a 134.44…  es 134, que está “hacia abajo” del 134.44…

El número entero más cercano a 166.66… es 167, que está “hacia arriba” del 166.66…

Un valor redondeado, como la piedra redondeada de la imagen que encabeza esta entrada, es más suave de comprender, más sencillo de manejar y, regularmente, suficientemente exacto como para trabajar con él en vez de con el número original.

Considero que es buena idea que los alumnos nos expliquen los procedimientos que están siguiendo, para darnos cuenta de cómo comprendieron lo que pretendemos que aprendan. Para captar malinterpretaciones como la que expongo aquí (que no me inventé, me ocurrió ayer durante la clase), los ejemplos exhaustivos pueden ser una buena idea (ver más aquí).

Si quieren leer más sobre estimaciones, redondeos y truncamientos, pueden consultar aquí.

¡Hasta el siguiente miércoles!

Rebeca

PD1: Aún no he logrado insertar en esta sección un botón que permita seguir el blog… lamento la molestia que implica ir a la página principal para hacerlo.

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