Esta es la entrada 448 de este blog. La escribo en una semana por demás intensa en la que estoy en contacto con varias instituciones que apoyan a la niñez vulnerable desde varios frentes. Por eso pensé en una telaraña para ilustrar cómo me siento.
Luego pensé en que se podía malinterpretar como que pretendo comerme a los niños que atrape, pero no… solo quiero atraparlos para enredarlos en las bondades del desarrollo cognitivo con aprendizaje basado en juegos y luego soltarlos más preparados para enfrentar al mundo.
Hoy estuve con unos veinte chamacos de 14 a 17 años que no pueden estar con sus familias por distintas situaciones. Afortunadamente tienen una gran maestra que justo hoy cumple años y, aún así, se presentó para aprender a jugar con mis materiales didácticos para apoyar en los chicos el desarrollo de los dos pilares de una buena relación con las matemáticas (ver más aquí).
Veinte chamacos para enseñar desde cero a jugar algo que nunca han jugado son muchos chamacos, acabé exhausta.
Veinte chamacos que, si siguen preparándose, podrán tomar mejores decisiones cuando salgan de ahí, pudieran parecer pocos comparados con los que no estamos apoyando.
Veinte ahí, treinta por acá, ochenta por allá, cien más allá en las distintas instituciones a las que estoy buscando apoyar ya no parecen tan pocos. Vale todo el cansancio.
Por cierto, hoy al cerrar la actividad, después de que estaban muy, pero muy inquietos por tanto trabajo mental, me pregunté cómo apaciguarlos en lo que la maestra revisaba que el material estuviera completo… y las series funcionaron muy bien.
De nueve en nueve, que es mi número favorito, hacia arriba y hacia abajo dimos un par de vueltas preguntando a cada uno qué número seguía. Funcionó doblemente, pues, además de calmarse, trabajaron su sentido numérico. Así habíamos empezado y así cerramos el círculo de activación cognitiva.
Confío en que Miriam podrá aprovechar de muy diversas formas las actividades que aprendió a hacer hoy. ¡Mil gracias por tu compromiso!
¡Hasta el siguiente miércoles!
PD: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay.
