En la entrada anterior (ver aquí) presenté tres estrategias para aprender y practicar las tablas de multiplicar. Una basada en observación de patrones, otra en tarjetas y una más en la vida diaria. En ésta presentaré más estrategias para que todos lleguemos a dominar las tablas al derecho y al revés. Eso de verdad hará una gran diferencia en nuestras vidas, nos abrirá la puerta a conocimientos matemáticos a los que no podíamos acceder por falta de esa habilidad. ¿Cómo podría alguien dividir dos números de 3 cifras, sacar raíces cuadradas o factorizar un trinomio sin saberse las tablas de multiplicar?Leer más »

En esta entrada y en la de la próxima semana compartiré algunas ideas que pueden servir para que esas elusivas tablas dejen de ser el enemigo y se conviertan en el aliado de los niños (y no tan niños) al enfrentar tareas matemáticas. Para que aquellos que aún no «se saben las tablas», vean una luz al final del túnel, mediante una forma diferente de acercarse a ellas.
En la entrada pasada (
Para facilitar el encontrar aquellas combinaciones de medidas enteras de lados y alturas de triángulos, que sí funcionan, podemos basarnos en las ternas pitagóricas, que son combinaciones de tres números enteros que cumplen con el Teorema de Pitágoras y que son fáciles de determinar si se conoce el procedimiento para generarlas.
Al cerrar la entrada pasada sobre las características del sistema numérico decimal, que pueden ver
La razón de que nuestro sistema numérico tenga como base al número diez está, literalmente, en nuestras manos: tenemos 10 dedos, por lo que lo más natural y lógico es que contemos hasta diez y luego necesitemos algo más para seguir contando. Si tuviéramos 8 u 12 dedos, esos números serían la base. El sistema numérico decimal es, además, posicional, lo cual significa que cada dígito tiene un valor absoluto (por su forma) y un valor relativo (por su posición dentro del número).
La entrada pasada, que pueden ver
Publico esta entrada un 14 de marzo, conocido en el mundo de las matemáticas como el día de pi (π), por escribirse la fecha en algunos países como 3.14. Esta coincidencia me llevó a elegir escribir sobre pi y otros números especiales.
Un desafío más emocionante es armar objetos con piezas intercambiables. Una misma pieza puede tener distintas funciones según su posición. La relación entre dos piezas puede ser diferente según la forma en que se unan, esto es, según la estructura del objeto.
Las expresiones matemáticas, en especial las algebraicas, también tienen una estructura y están formadas por piezas, o elementos, cuya función es variable y depende de a qué otros elementos están unidos y de qué forma.