¡¡¡Cumpleaños!!!

Esta es la entrada 389, de este blog. Termina en nueve, se publica en un día nueve (02/07/2025) y coincide por primera vez en los siete años y medio de historia del blog en mi cumpleaños (múltiplo de nueve también). Esto me emociona porque, como he mencionado antes, el nueve es el número que me gusta más que los demás (ver por qué aquí).

¿Por qué no había coincidido antes si el blog tiene más de siete años publicándose y las opciones de días para que caiga un cumpleaños son siete? Porque los calendarios se van sucediendo uno tras otro tres años y luego hay un brinco en los bisiestos (ver más sobre el calendario y sus curiosidades matemáticas aquí). En 2019 mi cumpleaños cayó en martes, pero llegó el 2020 con su bisiesto y mandó la coincidencia hasta este 2025.

Quién sabe qué estará pasando en el mundo y en esta página la siguiente vez que mi cumpleaños caiga en miércoles, en 2031. Lo que sí sé es que nunca estará de más tener una buena relación con las matemáticas más básicas, sobre todo con el pensamiento lógico matemático y el sentido numérico, los dos pilares de una buena relación con las matemáticas, porque eso nos permite andar con más seguridad por la vida, tomando mejores decisiones y logrando cosas más interesantes. (Ver más sobre los dos pilares de una buena relación con las matemáticas aquí y sobre la novela que escribí al respecto acá).

Hasta el próximo miércoles.

PD: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay. Encontrar 9 pastelitos de chocolate con sus correspondientes velas para encabezar esta entrada fue lindo

Ciclos

Esta es la entrada 388, de este blog. Ayer llovió casi todo el día en Guadalajara, mi ciudad, y eso trae verdor para la mayoría de la vegetación, exceptuando las plantas que quedan bajo el agua demasiado tiempo y los árboles a los que tumba el viento por no tener raíces suficientemente fuertes y profundas en proporción con su copa. El ciclo de la vida.

Pensar en eso me inspiró para escribir hoy sobre el ciclo del aprendizaje: nos enfrentamos a un nuevo conocimiento, poco a poco lo vamos entendiendo y practicando hasta que lo dominamos y deja de ser una novedad y… vuelta a empezar con otro nuevo conocimiento.

Solo que, igual que los árboles, cada nuevo ciclo de aprendizaje que empezamos lo hacemos robustecidos por el aprendizaje anterior… si fue lo suficientemente firme.

Vaya… un día tan lluvioso trajo como consecuencia una entrada de blog medio filosófica. Cosas de la vida.

Cuidemos que los aprendizajes de nuestros hijos y alumnos sean lo suficientemente fuertes como para sostener a los nuevos aprendizajes y a los embates del día a día en los que los pondrán a prueba.

Hasta el próximo miércoles.

PD: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay.

Los peligros de solo extraer datos y palabras clave

Esta es la entrada 387, de este blog. 387 es múltiplo de 9, número que me gusta más que los demás (ver por qué aquí), así que toca escribir una entrada especial.

Hace unos días Érika, una linda maestra que me pide apoyo de vez en cuando, me mostró cómo estaban contestados unos ejercicios en una guía que usa para dar clases:

Juanito tiene 6 pantalones, 8 shorts y 5 playeras, ¿de cuántas formas distintas se puede vestir?

Y la forma de resolverlo de la guía era multiplicar 6 x 8 x 5 = 240 formas.

Afortunadamente para los alumnos de Érika, a ella le pareció extraño el procedimiento y me preguntó.

Parece ser que quien contestó el ejercicio solo recordó que todos los ejercicios que había contestado antes que implicaban combinaciones de ropa se habían contestado multiplicando todos los números que aparecían en el texto del problema.

Y ese es el peligro de solo sobre-leer el ejercicio, identificar números y palabras clave y solo con eso decidir cómo resolverlo.

De un tiempo para acá me va quedando cada vez más claro que la manera correcta de resolver un problema pasa por hacer un pequeño dibujo o diagrama del mismo, que nos permita entenderlo bien, para después proceder a identificar los datos que nos permiten contestarlo y cómo se relacionan, y con ello hacer las operaciones correspondientes.

En este caso, las combinaciones de ropa implican una prenda para la parte superior del cuerpo, de las cuales Juanito tiene 5 playeras diferentes, y una prenda para la parte inferior del cuerpo, de las cuales Juanito tiene 6 pantalones y 8 shorts, 14 en total.

Ahora sí, por cada una de las 5 playeras Juanito se puede poner una de las 14 prendas inferiores, por lo tanto la respuesta es que Juanito se puede vestir de 70 formas distintas.

El procedimiento de multiplicar los 3 números hubiera sido válido si fueran 5 playeras, 6 pantalones y 8 pares de zapatos, porque en ese caso sí se trataría de prendas de vestir para distintas partes del cuerpo.

Cuidemos el procedimiento de solución de nuestros alumnos, Los atajos solo son útiles cuando acortan el tiempo de un proceso que sí entendemos, no cuando nos evitan pensar.

Hasta el próximo miércoles.

PD: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay.

Hoy es el día internacional del juego

Esta es la entrada 386, de este blog. La escribo el 11 de junio, día que se celebra, como cada año desde 2005, el Día Internacional del Juego, establecido por la ONU para destacar la importancia del juego en el desarrollo del niño.

Aquí en Impulso Matemático le damos tanta importancia al juego que tenemos desarrollados, hasta el momento, tres materiales didácticos para desarrollar el sentido numérico y el pensamiento lógico matemático (ver más sobre ellos aquí), que pueden ver en esta sección.

La emoción es el pegamento de la memoria, y al jugar solemos emocionarnos, entonces podemos aprender mucho más que en una actividad pasiva. De quien dirige el juego es la responsabilidad de que se logre un buen aprendizaje, intencionando la actividad en sí y buscando que los jugadores observen lo que es necesario que noten para que se dé ese aprendizaje.

Jugar por jugar no genera tanto aprendizaje como se puede lograr si se eligen actividades adecuadas.

En estas vacaciones de verano del hemisferio norte del planeta, busquemos actividades que, a la par de ser divertidas, dejen algún aprendizaje en nuestros hijos y estudiantes.

Hasta el próximo miércoles.

PD: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay.

Reparto en cajitas

Esta es la entrada 385, de este blog. 385 es un simpático número que se obtiene de multiplicar tres números primos seguidos: 5 x 7 x 11. Esta vez no necesité (como la semana pasada) consultarlo en internet. Al ver que terminaba en 5 identifiqué que era múltiplo de 5 y decidí dividirlo entre 5 para ver qué tan fácilmente podía identificar los otros factores.

Y para dividirlo entre 5 usé la simpática técnica de multiplicar por 2 y dividir entre 10, dado que 5 es igual a 10 entre 2.

385 x 2 = 770 -> 770 / 10 = 77 que es lo mismo que 385 / 5 = 77 (según la práctica que tengamos, es más rápido duplicar y quitar un cero que hacer la división entre 5)

77 se identifica rápidamente como divisible entre 11 por tener el mismo dígito dos veces. De ahí solo nos queda identificar el 7.

(Ver más sobre divisibilidad y divisores aquí y aquí)

Los factores primos de 385 son 5,7,11 y sus divisores son los siguientes:

1, 5,7, 11, 35, 55, 77, 385

Se pueden obtener combinando de todas las maneras posibles los factores primos de 385 y agregando el 1, o siguiendo el procedimiento de ir dividiendo entre los factores primos de esta manera:

1 x 385

5 x 77

7 x 55

11 x 35

(aquí se termina porque ya no queda ningún divisor posible entre 11 y 35)

Obtendremos la misma cantidad total de cerillos si conseguimos 11 cajitas de 35 cerillos, o 7 cajas de 55 cerillos, o 5 cajas de 77 cerillos, o una cajota de 385 cerillos.

Nuevamente el número de la entrada nos da pie para practicar el Sentido Numérico, jugando con los patrones que descubrimos en los números

Hasta el próximo miércoles.

PD: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay.

A capa y espada

Esta es la entrada 384, de este blog. 384 es un número interesante porque se le puede sacar mitad ¡siete veces! hasta dejarlo en un 3:

384 -> 192 -> 96 -> 48 -> 24 -> 12 -> 6 -> 3

Su factorización prima, por tanto, es 2^7*3

Para averiguar este dato más rápidamente (no tenía identificado que sus factores fueran estos) fui a Google y, después de pedir la factorización prima de 384 y ver lo que arrojó, reafirmé que quería escribir sobre esto hoy:

Desde hace unos meses Google te da primero la respuesta de su IA y más abajo las páginas en las que puedo consultar la información. En este caso no había en medio algún enlace patrocinado.

Desde que Google funciona así las visitas a las páginas web que vienen desde ese buscador han disminuido notablemente. Al principio no entendía por qué mi página estaba teniendo tan pocas visitas en comparación con meses anteriores, ahora lo sé: muchas veces la respuesta de la IA es suficiente y ya no abrimos ninguna página con información más amplia, escrita por un ser humano. (Hoy sí lo hice, buscaba una información diferente a la que me dio).

Los tiempos cambian y toca adaptarse. Las sugerencias de didáctica que están alojadas en este blog, con su peculiar estilo de explicar los porqué de todo lo que propongo, seguirán siendo útiles para quien quiera entender el tema con profundidad; llegará menos gente, aquella que solo quería una respuesta breve a una pequeña duda ya no visitará Impulso Matemático ni ninguna otra página que contenga temáticas similares.

Mi sugerencia aquí es que verifiquen siempre lo que les arroja cualquier IA que usen; en especial con matemáticas he obtenido más de algún sinsentido.

Que la IA fortalezca nuestro pensamiento crítico al revisar si lo que arroja es lo que pedimos y es confiable. Que no nos ahorre tanto pensar que lleguemos a perder esa capacidad. Ya hemos perdido muchas habilidades porque la tecnología las suple (memorizar teléfonos, ubicar domicilios). Nuestro pensamiento lógico matemático debemos defenderlo a capa y espada.

Hasta el próximo miércoles.

PD: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay. Aunque se está llenando de imágenes generadas con IA, entiendo que las están «marcando» y que la que elegí para hoy no es de esas.

Chico – grande – chico

Esta es la entrada 383, de este blog. 383 es un lindo número capicúa, que me recuerda la importancia de mostrar a nuestros estudiantes la reversibilidad en matemáticas cada que podamos (Ver más sobre capicúas aquí y sobre reversibilidad aquí).

Las matemáticas sirven, entre muchas otras cosas, para buscar patrones que nos permitan predecir cuándo ocurrirá algo. Por ejemplo: entre los números 101 al 999, cada 10 entradas será una entrada capicúa, excepto cuando cambie la centena, que será 11 semanas después.

Después de esta que es la 383 seguirá la 393 y luego la 404 (que esperemos si encontrarla… ya saben, el error 404 es el que indica que una página no se encontró).

Del 404 al 434 los números centrales serán más chicos que los laterales. Del 454 al 494 se invierte la situación y los laterales serán más chicos que los centrales. Al pensar en eso me vino a la mente una cuerda de saltar, por eso usé esa imagen para encabezar la entrada.

Jugar con los números buscando patrones puede ser solamente divertido, como en este análisis del comportamiento de los capicúas que parece que no llevó a mucho más que una imagen de una cuerda de saltar. Pero puede también llevar a algo útil, como descubrir que al multiplicar por 10 siempre se mueven todas cifras una posición hacia la izquierda y se agrega un cero al final, conocimiento que nos puede ahorrar mucho trabajo en ciertos momentos de la vida.

No hay forma de saber si un patrón que descubrimos será útil. Lo que sí podemos saber es que mientras más patrones descubramos, más posibilidad de encontrar uno útil tendremos.

¡A buscar patrones mientras desarrollamos el pensamiento lógico matemático y el sentido numérico! (Ver más sobre ellos aquí y aquí)

Hasta el próximo miércoles.

PD: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay.

Amasando el conocimiento

Esta es la entrada 382, de este blog.

La escribo en medio de varias lecturas sobre aprendizaje, de las cuales quiero compartir una pequeña reflexión hoy:

Se aprende lo que se trabaja cognitivamente, que para esta entrada me lo imaginé como «lo que se amasa en el cerebro usando las neuronas».

Y esto es muy relevante al momento de diseñar actividades de aprendizaje. Si nos enfocamos en la forma y el fondo queda por ahí muy en el fondo y diluido, el tiempo invertido resultará poco útil.

Por ejemplo, si se hace un experimento de química muy llamativo, debemos cuidar que lo que recuerden los estudiantes sean los elementos químicos involucrados en la reacción y las razones por las que se formó una nube de humo morada. Si solo recuerdan la nube de humo morada los habremos entretenido, pero no habrán aprendido gran cosa.

Con matemáticas veo un gran riesgo en los programas educativos gamificados. Puede llegar a pasar que el estudiante se enfoque en conseguir los puntos, insignias, desbloqueos del juego que le requiere practicar sumas solo picándole a las opciones disponibles lo más rápido posible, sin realmente aprender a sumar.

Cuidemos las actividades que asignamos a nuestros estudiantes para que el tiempo invertido se convierta más en aprendizaje que en entretenimiento, sin llegar al extremo de que sea una experiencia árida y que genere rechazo.

Hasta el próximo miércoles.

PD: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay.

Atajos

Esta es la entrada 381, de este blog.

Ya terminé de leer el libro de Eduardo Sáenz de Cabezón, «Invitación al aprendizaje». En él Eduardo recomienda varios libros relacionados, entre ellos uno que ya conocía de Marcus Du Sautoy: «Para pensar mejor, el arte del atajo». Este libro me llamó la atención en su momento por la referencia a los atajos. Lo leí para entender y me encantó el enfoque:

No se trata de usar atajos sin comprensión y que puede que no funcionen en todos los casos. Esos atajos son peligrosos.

Se trata de que, una vez comprendidos los conceptos y procesos, se encuentren formas de abreviarlos, incluyendo la memorización.

Por ejemplo:

Conceptualmente la multiplicación puede entenderse como una suma repetida. Si aprendemos a multiplicar nos ahorramos muchas sumas. Y si tenemos bien memorizadas las tablas de multiplicar, haremos los cálculos todavía más rápido.

El área de un polígono regular está compuesta por un conjunto de triángulos isósceles. Usando la fórmula del área del polígono completo nos ahorramos el trabajo de calcular el área de cada triángulo y después sumarlas.

La derivada de una función, por definición, es un límite. Si usamos las fórmulas para derivar, nos ahorramos el trabajo de determinar dichos límites.

En los dos últimos ejemplos, memorizar la fórmulas correspondientes ayuda a ahorrar tiempo. Lo recomiendo solo en el caso que se vaya a necesitar usar mucho dichas fórmulas (en ese caso, lo más probable es que acabemos aprendiéndonos dichas fórmulas de tanto usarlas). En el caso de las tablas de multiplicar, memorizarlas lo recomiendo siempre (Ver más sobre las tablas de multiplicar aquí y aquí).

Como en la imagen que encabeza este blog, suele haber más de un camino para llegar a un lugar. Dependiendo de la intención que tengamos es el camino que nos conviene elegir: el más largo porque queremos disfrutar/no queremos llegar, o el más corto porque queremos que nos sobre tiempo para algo más. Todos contamos con las mismas 24 horas en cada día. Si aprovechamos los atajos que nos proporcionan las matemáticas para resolver ciertas situaciones y tomar buenas decisiones, nos pueden alcanzar ese tiempo para más y mejores actividades

Hasta el próximo miércoles.

PD: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay.