Ésta es la entrada número dieciocho de este blog. Dieciocho es dos veces nueve, que es un número que me encanta (ver sus características en la novena entrada, aquí), así que corresponde hacer algo especial.
Hoy compartiré algunas ideas que pueden ayudar a desarrollar el pensamiento lógico matemático en personas de todas las edades. Expliqué en la segunda entrada del blog (ver aquí) que lo considero el primer pilar de una buena relación con las matemáticas y que, para mí, el segundo pilar es el sentido numérico (ver aquí).
Como no es posible desarrollar el pensamiento lógico matemático en algunas clases sueltas a lo largo del ciclo escolar, porque sería un aprendizaje raro, descontextualizado y poco duradero, necesita trabajarse un poco en cada clase o en cada interacción con nuestros hijos. Revisemos algunas ideas para hacerlo y veamos cómo es útil más allá de las actividades escolares.Leer más »

En la entrada pasada (ver
Ahora escribiré sobre lo que es una ecuación, lo que significa “resolver una ecuación” y los cuidados que son necesarios al “resolver una ecuación lineal con una incógnita”. También incluiré una sugerencia sobre cómo plantear ejercicios en primaria que preparen a los alumnos para resolver ecuaciones lineales en secundaria.
En la entrada anterior (ver
En esta entrada y en la de la próxima semana compartiré algunas ideas que pueden servir para que esas elusivas tablas dejen de ser el enemigo y se conviertan en el aliado de los niños (y no tan niños) al enfrentar tareas matemáticas. Para que aquellos que aún no «se saben las tablas», vean una luz al final del túnel, mediante una forma diferente de acercarse a ellas.
En la entrada pasada (
Para facilitar el encontrar aquellas combinaciones de medidas enteras de lados y alturas de triángulos, que sí funcionan, podemos basarnos en las ternas pitagóricas, que son combinaciones de tres números enteros que cumplen con el Teorema de Pitágoras y que son fáciles de determinar si se conoce el procedimiento para generarlas.
Al cerrar la entrada pasada sobre las características del sistema numérico decimal, que pueden ver
La razón de que nuestro sistema numérico tenga como base al número diez está, literalmente, en nuestras manos: tenemos 10 dedos, por lo que lo más natural y lógico es que contemos hasta diez y luego necesitemos algo más para seguir contando. Si tuviéramos 8 u 12 dedos, esos números serían la base. El sistema numérico decimal es, además, posicional, lo cual significa que cada dígito tiene un valor absoluto (por su forma) y un valor relativo (por su posición dentro del número).