Esta es la tercera entrada que dedico a las matemáticas tempranas. No sabía en lo que me metía cuando empecé a averiguar sobre esta cuestión, dado que hay realmente poca información disponible sobre menores de 3 años. La primera entrada (ver aquí) la dediqué a compartir distintas ideas sobre el tema y a escribir sobre el desarrollo del pensamiento lógico-matemático en bebés, en la segunda (ver aquí) escribí sobre cuidar la actitud del bebé-niño hacia las matemáticas, sobre los periodos sensibles y sobre los numerales. Todo ello involucra la preparación de un niño para su encuentro con las matemáticas en el preescolar.
En esta entrada retomaré lo que será útil que el niño haya empezado a conocer antes de entrar a la escuela (ya habrá tiempo para dominarlo durante esa etapa) y mencionaré algunas actividades que, al realizarse durante los años de preescolar, seguirán preparando al niño para llevar una buena relación con las matemáticas toda su vida.
Mi primera experiencia capacitando profesores de matemáticas, hace más de seis años, fue enseñando precisamente algunas estrategias para desarrollar el pensamiento lógico matemático y el sentido numérico en preescolar, así que le tengo un especial cariño al tema. Muchas gracias, Maribel, por darme la oportunidad de apoyarlos a ti y a tu equipo en este sentido.Leer más »

Me topé con esta imagen que me hizo recordar que aprender en general, y aprender matemáticas en particular, es algo que no podemos hacer por nuestros hijos y alumnos: ellos son los que aprenden. Lo que sí está en nuestras manos es orientarlos e iluminarles el camino, sobre todo cuando es cuesta arriba, como en esta escalera, ofreciéndoles más y mejores oportunidades para aprender.
Ésta es la entrada número 40 y se publica justo el día que este blog cumple 9 meses. Una asociación de ideas me llevó a pensar en los bebés y en cómo… no, no piensen que quiero explicar aquí cómo sobre-estimular a un bebé para que sea un genio de las matemáticas y resuelva ecuaciones antes de caminar. No sé qué tan factible sea, pero sí creo que no es deseable.
Ya hemos revisado las desigualdades lineales en la entrada 35 (ver
La idea de esta entrada surgió al ver la sudadera que traía mi hijo David, con un gran número 19 escrito en romano: XIX. Se trata de un capicúa, o número palíndromo, esto es, que se lee igual de izquierda a derecha y de derecha a izquierda. Incluso se lee igual si se le pone de cabeza. El verlo me hizo querer averiguar cuántos otros capicúas habría entre los números romanos. Sospechaba que serían muy pocos, lo cual confirmé mediante el pequeño análisis que les presento hoy. De verdad que era limitada esa numeración, por ello la matemática estuvo detenida en Europa hasta que llegó la numeración indo-arábiga, que es posicional (ver más sobre el sistema numérico decimal
Cuando un tema es muy extenso, lo separo en dos o más entradas, que regularmente publico de forma consecutiva. Sin embargo, la situación con el tema de las desigualdades resultó… desigual. Esto se debe a que la primera parte fue la entrada 35 (ver
Ésta es la entrada número 36 de Impulso Matemático. Todas son importantes para mí, aunque cada 9 entradas publico algo especial, un poco diferente a lo demás. Ésta será una de esas entradas especiales.
Reconocer las características de algo nos permite compararlo, en cuanto a esas características, con algo más. Comparar en matemáticas es indispensable. Comparamos formas, tamaños, posiciones, estructuras, etcétera, principalmente para tomar decisiones sobre qué hacer con aquello que comparamos. Si yo fuera ese puntito azul que es la Tierra, llevaría la fiesta en paz con Júpiter, después de comparar mi tamaño con él, por ejemplo.
Dos cosas pueden ser iguales o desiguales entre sí, una puede ser mayor que otra o al revés. Hoy veremos los cuidados que es necesario tener al entender las desigualdades (comparaciones) en aritmética y al resolver desigualdades algebraicas, lineales en una variable (simples y dobles) y graficar esas soluciones, para evitar tener un resbalón con ellas.

De entre las figuras geométricas básicas que existen: cuadrado, triángulo, rectángulo, círculo…, el círculo posee características que lo hacen muy diferente a las demás, empezando porque se necesita un compás para dibujarlo, a comparación de las que se dibujan con regla (bueno, también se pueden dibujar a mano alzada, como en la imagen, pero no quedan tan bien).