¿Matemáticas en vacaciones?

Ésta es la entrada 77 del blog. 77 es un número lindo, no es primo, pero sus factores primos son 7 y 11, dos números con sus peculiaridades.

El 7 es considerado el número de la suerte, entre otras razones, por ser el número que puede esperarse que salga más frecuentemente al tirar un par de dados (ver más sobre probabilidad aquí y aquí).

El 11 es un número por el que es muy fácil multiplicar números hasta el 9, pues sólo los repites: 3 x 11 = 33,   9 x 11 = 99

Y también es relativamente sencillo multiplicar números hasta el 99 por 11:

27 x 11 = 297   La primera y la última cifra de la respuesta son las mismas del número multiplicado, 2 y 7. El 9 sale de sumar 2+7

68 x 11 = 748   Cuando la suma que va en medio es mayor a 9, se le agrega uno a la centena de la respuesta. 6 + 8 = 14.

Después del paréntesis cultural sobre el 7 y el 11, abordemos el tema de hoy. En el Hemisferio Norte estamos en un periodo vacacional, así que pensé en hablar un poco al respecto.

Como el objetivo principal de este blog es mejorar la relación de las personas con las matemáticas, obviamente evitaré sugerir que compren libros escolares o de ejercicios y pongan a sus hijos a contestarlos. Revisemos algunas ideas diferentes.

Leí hace tiempo en un texto de Malcolm Gladwell esta idea que, como todo lo que él publica, tiene sustento en investigaciones: un niño que toma un curso de verano tiene ventajas académicas sobre uno que no lo toma, aunque el curso sea de algo no académico. La razón es muy sencilla de entender: si dejamos que la mente de nuestros hijos se desacostumbre a aprender (cualquier cosa), retomarán la escuela con desventaja con respecto a quienes siguieron aprendiendo todo el verano. Desventaja que se acumula año con año.

boy-310099_640_optNo todos podemos llevar a nuestros hijos a cursos de verano, incluyéndome, así que revisemos algunas ideas para que nuestros hijos mantengan su mente abierta a aprender, mientras transcurren estos días en el Hemisferio Norte. Para los lectores del Hemisferio Sur, ya llegará el momento de aprovecharlo.

Creo que lo básico es estar consciente de la importancia de mantener la mente de nuestros hijos ocupada frecuentemente, en actividades que la mantenga “en forma” para seguir aprendiendo. Ojo que escribí “frecuentemente”, no constantemente ni absolutamente. El descanso también es importante.

Dicho lo anterior, veamos algunas ideas. Como este blog lo lee gente de muy diversos lugares, serán ideas genéricas, para que cada quien las adapte a lo que tenga disponible y a la edad de sus hijos, sobrinos, nietos, alumnos de curso de verano, etcétera.

Leer por gusto

girl-160172_1280_optLa parte de “por gusto” es lo más importante. Leer obligado es horrible y aleja de la lectura. ¿Por qué empiezo mis sugerencias con algo no matemático? Porque la comprensión lectora es indispensable para la resolución de problemas matemáticos y para el desarrollo del pensamiento lógico matemático con elementos que no sean números u objetos, sino palabras.

Si les es posible, llevar a sus hijos a una librería y dejarlos que escojan por sí mismos el libro que deseen comprar, ayudará a que sí lo lean. Después será necesario encauzarlo (no obligarlo) para que sí lo haga. Si no es posible ir a una librería, para eso están las bibliotecas.

Siendo sincera, para mí entrar a una librería o a una biblioteca es mucho mejor que entrar a una juguetería o una dulcería, así que no necesito una motivación extra para hacerlo. Bien manejado, ustedes pueden lograr algo similar con sus hijos. Aunque no supere a la juguetería en preferencia, con que se acerque será suficiente.

Jugar juegos de mesa

toys-2561392_640_optHay para todos los gustos y cada uno desarrolla diferentes habilidades, al analizar las estrategias posibles a seguir y llevar los conteos necesarios. Aquellos que se basan en la observación de las características, como el “Adivina quién”, ayudan a desarrollar el pensamiento lógico matemático. Y todos los que incluyen billetes de fantasía ayudan a practicar operaciones matemáticas sencillas con la mente.

Existen líneas de juegos didácticos, más intencionados para desarrollar tal o cual habilidad, aunque suelen menos económicos que los clásicos. Y en diversas ciudades existen lugares donde se puede ir a comer o tomar una bebida y, mientras se consume, se pueden jugar distintos juegos de mesa que tienen disponibles para préstamo, con la ventaja que pueden apoyarte para entenderlos mientras aprendes. Esos suelen ser para jugadores de más edad, pero pueden intentarlo también.

Jugar con el material didáctico de la escuela de forma libre.

Si en casa tienen aquello que les han pedido para la escuela, como las Regletas de Cuisenaire, fichas o palitos de colores, jugar libremente, hacer casitas, figuritas, clasificar, revolver y volver a clasificar, identificando las distintas características de los materiales, ordenándolos si es posible, por tamaños o por alguna otra característica, también ayuda a desarrollar el pensamiento lógico matemático.

Pedir ayuda al comprar

shopping-cart-1026501_640_optPero sin presiones, por favor. Pedir cosas sencillas, como que sumen los precios de tres o cuatro objetos para ver cuánto pagarían por ellos. O preguntar con qué billetes y monedas se puede pagar una cantidad. Y cuánto dinero sobrará si se paga tal cantidad con tales billetes y monedas. Eso sí que es “de la vida real”.

Reitero la petición de que, si deciden hacerlo, lo conviertan en algo divertido, que no les presione. Ayudará a desarrollar el sentido numérico de sus hijos.

Eviten, por favor, comparaciones del tipo: ¿tu hermanito si pudo, por qué tú no? Cuando alguno de mis alumnos me dice que es poco hábil en matemáticas, comparado con sus compañeros, le digo que sólo es falta de práctica y que seguramente él es más hábil que sus compañeros en alguna otra cosa, porque la ha practicado más. Pueden hacer algo similar si es el propio niño quien se dice poco hábil.

También pueden ver el precio de algo caro que se les antoje y calcular cuántas semanas tardarían en ahorrar para comprarlo, si ahorran algo fijo cada semana, y comparar con cuánto tendían qué ahorrar cada semana si lo quieren comprar en un número fijo de semanas. Es una comparación que les abre el entendimiento a las distintas posibilidades de los cálculos matemáticos.

Las tablas de multiplicar

Esto será lo único escolar que sugeriré. Si sus hijos están en la edad en la que ya necesitan saberse las tablas de multiplicar (entrarán a tercero de educación primaria en México, o cualquier grado mayor a ese), es importante aprovechar el tiempo de vacaciones para que se las terminen de aprender al derecho y al revés. Escribí dos entradas con múltiples ideas para eso:

Las tablas de multiplicar: ¿cómo transformarlas en nuestras aliadas? (ver aquí)

Las tablas de multiplicar: estrategias para que nos abran la puerta de las matemáticas (ver aquí)

También ayuda, y mucho, con el sentido numérico y les facilitará de manera importante el tener un buen desempeño en muchos temas matemáticos más.

Reforzar el primer pilar: pensamiento lógico matemático

Además de las opciones arriba mencionadas, pueden ver estas:

Pensamiento lógico-matemático: el primer pilar (ver aquí)

Pensamiento lógico-matemático: útil más allá de lo académico (ver aquí)

Si se está haciendo limpieza de verano, los niños pueden ayudar a clasificar y/u ordenar por tamaños ciertos objetos.

También se puede jugar a contestar de forma absurda las preguntas (pero luego cambiar a contestar adecuadamente, sino su casa se convertirá en un manicomio).

breakfast-31805_640_opt-¿Qué te gustaría desayunar?
-Calcetín a la plancha
-¿Con jamón o con tocino (bacon)?
-Mejor con tres fichas de dominó para acompañar, por favor.

Se trata de dejar de contestar en automático y pensar en ideas ingeniosas y cómicas. Es algo que hago seguido con mis hijos.

Reforzar el segundo pilar: sentido numérico

Además de lo ya mencionado, aquí hay un par de entradas que escribí al respecto:

Sentido numérico: el segundo pilar (ver aquí)

Sentido numérico y jerarquía de las cuatro operaciones básicas (ver aquí)

También se puede jugar a hablar sin mencionar ningún número al hacer alguna actividad donde los números sean importantes, como cocinar:

spoon-3621134_640_opt-Necesitamos esa taza llena de harina (una taza)
-Y esa cuchara llena, otra y otra vez de azúcar (tres cucharadas)

Y luego intentarlo sin mencionar ninguna palabra que dé una idea de medida (poquito, grande, lleno, otro, etc.).

… creo que aquí sí se complicaría muchísimo la comunicación.

La idea es que se den cuenta por sí solos de cómo los números facilitan las comunicaciones más sencillas. Las expresiones matemáticas más complejas se requieren para comunicar ideas más complejas. De preferencia dejen que los niños lleguen solos a conclusiones como ésta, incluso aunque no la puedan expresar con palabras. Lo recordarán y dejarán de pensar que los números no se necesitan.

¿Y si intentamos expresar más ideas de lo normal con números, estimando medidas, por ejemplo?

En vez de decir: “por favor trae mi bolsa que dejé en la mesa de la entrada” podemos decir: camina 15 pasos, gira a la izquierda y camina tres pasos más. Recoge un objeto negro rectangular vertical de 30 por 20 centímetros que está sobre otro objeto rectangular de 30 por 80 centímetros horizontal.

Es una idea para usarse en lapsos pequeños… a no ser que a los niños les encante y quieran hacerlo todo el tiempo.

¿Algo de tecnología?

Muchos de los juegos disponibles en línea implican algo de matemáticas, al menos para llevar el conteo de los puntos o las vidas y para elegir las estrategias factibles y la mejor de ellas.

leisure-3371229_640_optNota interesante: los Sudokus no desarrollan el sentido numérico, pero sí son muy útiles para desarrollar el pensamiento lógico matemático. Pueden hacerse Sudokus con figuritas o incluso letras y funcionan igual.

Le pedí a Kike, de Perú, experto en estos temas, que me compartiera algunas ideas sobre juegos interesantes. Esto me sugirió:

Keen  como un sudoku, pero que involucra operaciones aritméticas muy sencillas. Tiene forma de elegir el grado de dificultad (Type)

Rectangles  es un tablero cuadrado en el que deben marcarse rectángulos que tengan la cantidad de cuadritos que indica el número que contiene. Un número por cada rectángulo. Muy sencillo de entender y entretenido de jugar. Tiene forma de elegir el grado de dificultad (Type)

Caníbales y misioneros  hay tres caníbales y tres misioneros que necesitan moverse de un lado al otro del río, bajo ciertas condiciones. (No me hace muy feliz que diga la página “juegos para listos”, porque no me gusta ponerle etiquetas a las personas, pero el juego funciona bien para desarrollar el pensamiento lógico matemático).

Cruzar el puente son cinco personas que deben cruzar el puente bajo ciertas condiciones, está en la misma página que el anterior y funciona de manera similar.

¿Qué otros conocen ustedes?

¿Y para niños más pequeños?

Escribí tres entradas al respecto:

¿Cómo preparar a un bebé para que disfrute las matemáticas cuando le llegue su momento de aprenderlas? (ver aquí)

¿Cómo preparar a un bebé para que disfrute las matemáticas cuando le llegue su momento de aprenderlas? (Segunda parte) (ver aquí)

¿Cómo preparar a un bebé para que disfrute las matemáticas cuando le llegue su momento de aprenderlas? (Tercera parte) (ver aquí)

Una idea más

Confío en que varias de las ideas propuestas les funcionarán y abonarán a su caja de herramientas para acompañar el aprendizaje de sus hijos (ver más aquí). En general, se trata de hacer matemáticas sin que se den cuenta de que están haciendo matemáticas, para practicar lo aprendido, reforzar las tablas de multiplicar si se necesita y, sobre todo, conservar la mente aprendiendo. El que sean cosas no incluidas en los temarios escolares tiene un doble beneficio, pues complementa su educación, además de mantener despierta la mente. Ah, obviamente pueden aprovechar estas ideas tanto en vacaciones como en época de clases, cuidando que sus hijos no se saturen.

kids-2782670_640_optAh, aquí está la otra idea: pidan a sus hijos que les enseñen algo cada día (ellos serán los maestros y ustedes los alumnos). Pueden idear que sea de un tema distinto cada día, para hacerlo variado (matemáticas, ciencia, historia, biología…). Que lo busquen en libros o en Internet. Sugiero mostrar sorpresa, la cual será sincera si les enseñan algo que no sabían antes. Si nos enseñan algo que sí sabíamos, podemos mostrar otro tipo de sorpresa: ¡no sabía que tú sabías eso! El caso es que ellos se sientan motivados a seguir “enseñándonos” algo. Quizá más de alguno descubre su vocación docente, como yo lo hice de chica (que pueden complementar con otra profesión, como me pasó a mí).

¿Qué otras ideas se les ocurren o han probado?

Para cerrar

see-you-again-1013658_640_optEmpecé de esta manera y antes de irme quiero compartir otra idea no matemática: aprovechen las vacaciones para fortalecer la autoestima de sus hijos (ver lo que escribí sobre el amor propio aquí). Un niño preparado mentalmente, pero no emocionalmente, aprenderá menos al regresar a clases. Cuiden también ese aspecto por favor.

Como siempre, gracias a todos los que leen y comparten estas ideas, por ayudarme a difundir el mensaje.

¡Hasta el siguiente miércoles!

Rebeca

PD: Quiero agradecer a estas páginas en las que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay y webresizer

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