Cavando hasta encontrar el por qué

Esta es la entrada doble 295 y 296 de este blog. Se publica el 20/09/2023, que es un «día 9» porque sus dígitos sumados hasta que quede solo un dígito dan 9: 2+ 0 + 0 + 9 + 2 + 0 + 2 + 3 = 18 -> 1 + 8 = 9. El nueve es un número que me gusta más que los demás (ver por qué aquí).

Es una entrada doble porque la semana pasada fue algo caótica y no me di el tiempo para compartirles una reflexión que me interesaba compartir y que justo hoy, en la semana 296 de publicación de este blog, queda muy bien:

Como múltiplos de 9, o números cuya raíz digital es 9, solo son uno de cada nueve números, me agradan también los múltiplos de 3, que son mucho más numerosos (el triple).

Revisando unas cantidades por ahí me di cuenta de un simpático patrón relacionado con los múltiplos de 3; esto es, con los números que son divisibles entre 3 (ver más sobre divisibilidad aquí):

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Combinaciones

Esta es la entrada 294 de este blog. Se publica el 07/09/2023, que ¡no es miércoles! Ayer los asuntos urgentes dieron paso a un cansancio extremo que me llevó a pasar la escritura para hoy.

Quería contarles una anécdota más de las capacitaciones que estuvimos dando hace dos semanas. En una de las escuelas el colectivo docente resultó particularmente retador en sus preguntas, lo cuál me dio mucha alegría. Al jugar con T3RCIA (ver más sobre los juegos aquí), cuando les daba un dato sobre cuántas cartas debían de encontrar en la baraja completa según la cantidad de características que estuvieran indicando buscar, querían saber por qué.

T3RCIA es un conjunto de cartas lógicamente estructuradas, cada una con una imagen que posee cuatro características en tres variantes cada una, en todas las combinaciones posibles. Hay una carta por cada combinación, es decir, hay 3 x 3 x 3 x 3 = 81 cartas todas diferentes.

Si separamos las cartas por colores, como hay 3 colores diferentes, habrá 27 cartas de cada una.

Si separamos las cartas por colores y figuras al mismo tiempo, como hay 3 figuras diferentes, habrá 9 cartas de cada combinación color-figura.

Si buscamos todas las cartas que compartan tres características (mismo color, figura y textura), habrá solo 3 cartas.

Y si buscamos todas las cartas que compartan cuatro características (mismo color, figura, textura y cantidad) solo encontraremos una.

La razón de esto sale del mismo diseño del juego como una baraja lógicamente estructurada y fue relativamente sencilla de entender para los docentes.

La situación se volvió más compleja cuando empezamos a trabajar con negaciones:

Las cartas que NO son verdes son 81 – 27 = 54

Las cartas que NO son verdes ni hexágonos son 36, porque a 81 se le restan 27 (las cartas verdes que son la tercera parte de 81) y luego 18 (los hexágonos, que son la tercera parte de las 54 que quedaban)

Las cartas que NO son verdes, ni hexágonos, ni vacías son 24, porque a 81 se le restan 27, luego 18 y luego 12 (la tercera parte de 36).

Por último, las cartas que NO son verdes, ni hexágonos, ni vacías, ni de una figura son solo 16, cantidad que se puede entender como 81 – 27 – 18 – 8 = 16, es decir, al mazo completo le vamos quitando la tercera parte de lo que tenía, al ir «cancelando» características.

Pero ese 16 también se puede entender como la multiplicación de 2 (cartas no verdes) x 2 (cartas no hexágonos) x 2 (cartas no vacías) x 2 (cartas de no una figura) = 16.

Un maestro sugería que a este número llegáramos como (2 + 2 + 2 + 2) x 2, en vez de como 2 x 2 x 2 x 2, pues ambos resultados eran 16.

Y ahí fue necesario hacerle ver lo siguiente: si bien el resultado de 2 + 2 es el mismo que el de 2 x 2, eso no ocurre con el 3, pues 3 + 3 no da lo mismo que 3 x 3. Por lo tanto, su lógica dejaría de funcionar si las tarjetas tuvieran una cantidad distinta de variedades en sus características.

Tardé en convencerlo, pero lo logré.

Buscando imágenes para ilustrar esta entrada, me encontré con ese semáforo prendido de todas las formas posibles, una versión muy pequeñita de lo que se puede hacer con T3RCIA (ver más aquí).

Hasta el próximo miércoles.

Rebeca

PD1: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay

Ambiente matemático

Esta es la entrada doble 290 y 291 de este blog (para ser congruente con el número de semanas que lleva «al aire»).

Como habrán notado, el miércoles pasado no publiqué y este estaba a punto de tampoco publicar, debido a que estamos de vacaciones, pero decidí que quiero conservar el hábito y mantenerlos al tanto de en qué anda el proyecto de capacitación docente en escuelas vulnerables.

Hoy tuvimos una reunión del equipo que estará al frente de la ejecución del proyecto y la parte en la que vi que brillaban más los ojos de las facilitadoras fue cuando les dije que quería que inventaran formas de jugar con algunos niños en los recreos.

Queremos que se muevan a la par que hacen algo matemático, ya sea teniendo en las manos tarjetas de los juegos (ver cuáles juegos aquí) o haciendo alguna otra actividad que tenga algo de trasfondo matemático.

Un ejemplo que se nos ocurrió es que los estudiantes puedan acomodarse en cuadritos con números consecutivos, ir diciendo la serie de, digamos, el 3, y luego convertir esa información en la tabla del 3 relacionando la posición en la que están con el número que les corresponde en la serie. Por ejemplo:

Quien esté en el cuadrito 5, al decir qué número de la serie del 3 le toca va a mencionar el 15. Después se le pregunta: ¿Entonces 3 por 5 cuánto es? Y la idea es que diga: ¡15!

Hoy surgieron muchas ideas y seguramente sobre la marcha surgirán aun más. El objetivo es fomentar un ambiente matemático en la escuela, para que los niños le vayan perdiendo el miedo a la materia. Si de paso aprenden matemáticas será aún mejor.

Ya les contaré cómo nos va, por lo pronto ya le conseguí a cada facilitadora una caja de gises para banqueta de colores. Sé que les sacarán mucho provecho.

Bienvenidas al equipo Cristal, Iliana y Kari. Y bienvenida de regreso Adriana.

A conseguir que esos pequeñitos y pequeñitas se lleven mejor con las matemáticas.

Hasta el próximo miércoles.

Rebeca

PD1: Quiero agradecer a esta página en la que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay

Matemáticas coloridas

Esta es la entrada 278 de este blog. Hoy me sentía particularmente poco inspirada para encontrar una idea para compartir una pequeña reflexión, hasta que recordé que en estos días he estado leyendo algunas de las cartas que Van Gogh le escribió a su hermano Théo y en ellas habla mucho, pero mucho sobre cómo combinar colores para lograr los efectos que desea.

Y me vino a la mente que los colores se «aprenden» en la materia de Matemáticas, principalmente porque identificar y diferenciar los colores nos permite clasificar, que es una habilidad básica del pensamiento lógico matemático, uno de los dos pilares de una buena relación con las matemáticas (ver más sobre pensamiento lógico matemático aquí).

Al pintar, con óleo, acuarelas o similares, los colores básicos son amarillo, azul y rojo.

Luego tenemos los colores que salen de las combinaciones dos a dos de los anteriores:

-con amarillo y azul obtenemos verde, que contrasta de manera interesante con el rojo (como en los adornos Navideños)

-con amarillo y rojo obtenemos naranja, que contrasta de manera interesante con el azul (como en el logotipo de Impulso Matemático)

-y con azul y rojo obtenemos morado, que contrasta de manera interesante con el amarillo (he visto esa combinación en algunos uniformes deportivos).

¿Y qué pasa si se nos ocurre combinar los tres? Pues depende de las cantidades pero puede ser entre gris y café, «colores» que pueden considerarse menos interesantes.

La conclusión de esta breve entrada es que también con los colores podemos practicar matemáticas, ya sea clasificación, combinación o… aritmética, si se usan las regletas de Cuisenaire.

Hasta el próximo miércoles.

Rebeca

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Mayo 2023, «mes queso gruyere»

Esta es la entrada 276 de este blog. Es la primera del mes de mayo, el cuál al menos en México podemos imaginarlo como un «mes gruyere», lleno de hoyos entre los días hábiles, como el queso.

No siempre es tan grave como esta vez, pues dependiendo del año es qué tantos días inhábiles caen en fin de semana (ver sobre cómo saber qué calendario corresponde a qué año aquí).

Este 2023 todos los «festivos» de mayo caen entre semana. En un archivo que pueden descargar en la entrada de la liga del párrafo anterior pueden ver que la siguiente vez que ocurra eso será en 2028 y luego en 2034, y la vez anterior fue en 2017, por lo que es poco frecuente (y no cada 7 años, como pudieran imaginar, debido a los bisiestos… pueden ver toda la información ahí).

Solo ocurre cuando el 1 de mayo cae en lunes, si cae en cualquier otro día de la semana, alguno otro de los días festivos caerá en fin de semana:

Lunes 1 – Día del trabajo (festivo internacional)

Viernes 5 – Batalla de Puebla (festivo en el sistema educativo mexicano)

Miércoles 10 – Día de las madres en México… se supone que sí hay clases, pero algunas mamás no llevan a sus hijos.

Lunes 15 – Día del maestro en México, muchas escuelas no tienen clases.

Martes 23 – Día del estudiante en México, sí suelen asistir a la escuela, pero puede haber festejo en vez de clases en educación secundaria.

Además… viernes 26 – Consejo Técnico Escolar en México…

Y a veces si el día que se celebra algo no hay clases, el día anterior o el siguiente hay festejo / preparación de festejo en vez de clases.

Total que es un mes complejo para lograr continuidad en el aprendizaje, pero no desesperemos. Tratemos de aprovechar al máximo los días en que sí tenemos clases. Y podemos aprovechar para que nuestros alumnos desarrollen su pensamiento lógico matemático entendiendo las curiosidades y los patrones del calendario. Vuelvo a poner la liga a la entrada sobre calendarios aquí.

Hasta el próximo miércoles (que, aunque sea día de las madres, por primera vez en miércoles desde que existe este blog, algo publicaré).

Rebeca

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Esto también es matemáticas

Esta es la entrada 268 de este blog. La escribo en un lindo día 9, pues los dígitos de la fecha de hoy: 8 / 03 / 2023 suman 18, que si vuelvo a sumar sus dígitos llego a 9. El 9 es un número que me gusta más que los demás (ver por qué aquí).

Hace muchos años, cuando era pequeña, me gustaba ver el Plaza Sésamo de esa época que se transmitía en México. Uno de los clips que más recuerdo es el de Archibaldo explicando los conceptos:

Alrededor, alrededor, alrededor, alrededor, arriba, abajo, a través (obviamente soy incapaz de decirlo sin cantarlo).

Cerca y lejos (estos los digo con algo de falta de aire).

Pueden ver una versión de ese pedacito del programa aquí.

Entender estos conceptos tiene muchísima relación con el pensamiento lógico matemático, con el que reconocemos características y clasificamos: qué está arriba, qué está abajo, etc. Y el pensamiento lógico matemático es uno de los dos pilares de una buena relación con las matemáticas (ver más aquí).

A practicarlo con nuestros hijos y alumnos.

Hasta el próximo miércoles.

Rebeca

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Buscando patrones

Esta es la entrada 251 de este blog. A medio camino entre la 250, en la que se cumplió un cuarto de millar de semanas publicando, y la 252, que es múltiplo de 9 y, por tanto, especial.

La escribo en una semana en la que he estado trabajando para descubrir los patrones que se pueden formar en un arreglo de 9 x 9 = 81 cartas del juego T3rcia (ver más sobre ese juego aquí), pues siento que reconocerlos me va a resultar útil para encontrar aún más formas de jugar con él y de entender algunas cosas que nos rodean.

A propósito, la entrada que más vistas tiene en este blog, 207 804 en el momento en que escribo esto, se llama Sucesiones, series y patrones: nos ayudan a interpretar al mundo. Junto con la siguiente, Sucesiones y series: ¿cómo determinar el patrón de formación?, fueron las primeras escritas a petición de una persona, maestra de educación primaria. ¡Gracias por ello, Meli!

Por ejemplo, los patrones en los anillos del tronco de un árbol nos permiten saber qué años tuvo suficiente agua, qué años hubo sequía, qué tanto sol le llegaba…

Sigamos buscando patrones en todo lo que vemos, para que nos sirvan para entender mejor el mundo en el que vivimos.

Hasta el próximo miércoles.

Rebeca

PD1: Aún no he logrado insertar en esta sección un botón que permita seguir el blog… lamento la molestia que implica ir a la página principal para hacerlo.

PD2: Quiero agradecer a estas páginas en las que me apoyo constantemente para redactar el blog: pixabay y webresizer

Problemas «de pensar»

Esta es la entrada 211 de este blog. La escribo un día después de haber participado en una reunión con distintas personas que están, como yo, en la búsqueda de mejorar la educación. Estamos preparando un acompañamiento conjunto a escuelas vulnerables.

Abrí mi participación preguntando:

¿Cómo decide un niño si un problema escrito es «de sumar» o «de restar»?

Varios contestaron que leyendo con cuidado, y eso es cierto, aunque no suficiente. El que dentro del texto de un problema escrito el alumno encuentre la palabra más, por ejemplo, no significa que el problema sea «de sumar». Es algo que abordo en mi novela Akhiré y los dos pilares, en la que Kiwó, una de las gemelas alumnas de Akhiré, les llama a los problemas escritos: problemas de pensar. Les comparto la escena en la que se explica lo que pasa con la palabra más:

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Comparar… con cuidado

Esta es la entrada 184 de este blog. Compartiré una breve reflexión:

Para desarrollar el Pensamiento Lógico Matemático (ver más aquí, aquí y aquí) es muy importante hacer ejercicios de comparación y clasificación.

Pueden hacerse con objetos.

Pueden hacerse con personas.

Es una buena idea dejar libres a los alumnos para que decidan cómo clasificar o clasificarse… siempre teniendo mucho cuidado de que las clasificaciones no sean ofensivas. Sé que no necesito dar ejemplos de esto último… si lo piensan un poco se les pueden ocurrir varios.

Quizá haya grupos de alumnos en los que no haya riesgo de que la experiencia se salga de control hacia lo negativo. Pero si hemos identificado que nuestro grupo o alguno de sus elementos son proclives al conflicto, más que evitar la actividad, conviene cuidar que la actividad fluya en el sentido correcto y una al grupo en la emoción de ver que bajo ciertas clasificaciones se reúnen de cierta manera (el color de la ropa, zapatos con o sin agujetas) y bajo otras de una manera diferente (la comida favorita, el tipo de música preferida).

Todos tenemos nuestras peculiaridades y, por lo tanto, será difícil que dos personas queden en el mismo grupo todas las veces. Considero que ese es un aprendizaje que va más allá de las matemáticas.

¿Qué ideas para clasificar se les ocurren?

Hasta el siguiente miércoles.

Rebeca

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